jueves, 5 de octubre de 2017

¡¡NOS MOVEMOS DE NUEVO!!

Después de unos meses de inactividad, nuestro protagonista ha decidido volver con más ganas que nunca y dispuesto a sorprendernos una vez más. Para empezar, en esta primera publicación del nuevo curso, ha querido que conozcáis un poquito más a los dos autores a través de una doble entrevista. Vamos allá:

Me gustaría que nos contaras un momento que destaques del verano…
La entrada a la acrópolis y la basílica de San Pedro, me dejaron con la boca abierta.

¿Cómo comienzas el curso? ¿Qué sensaciones tienes?
La verdad es que muy bien, los profesores me gustan mucho y afronto este partido con muchas ganas.

Y en relación con nuestro proyecto, ¿qué esperas de él?
Pues tengo muchas ganas porque me parece que este año vamos a hacer grandes entradas que hagan disfrutar a los lectores.

¿Qué te gustaría repetir respecto al curso pasado en este blog?
Hubo publicaciones impresionantes, pero sin lugar a dudas, los días que tenía ganas de escribir y disfrutaba haciéndolo.

¿Cada cuánto tiempo tienes pensado sorprendernos con tus publicaciones del blog?
2 semanas.

¿Alguna sorpresa que tengas en mente y que puedas desvelarnos?
No, tristemente ahora no tengo ninguna sorpresa que desvelar, ya veremos cómo va todo.

¿Por qué el blog tiene este nombre?
Era una acampada de Marcha y recuerdo que tú, “Manu” y yo le dimos miles de vueltas al nombre y cuando por fin teníamos uno: “Vaya par de dos” ya estaba cogido así que  añadimos la palabra “reflexiones” ya que las íbamos a hacer en el blog.

¿Qué temas vas a abordar este curso?
Tengo muchas ideas pero no quiero desvelar nada, sólo prometo que van a ser muy interesantes.

¿Algún otro reto para este año?
Acabar lo mejor posible.

¿A qué vas a dedicar tu tiempo libre este curso?
Extraescolares (fútbol, padel, piano…), escribir, estudiar, jugar, pasar tiempo con mi familia y amigos...

Una asignatura de tu colegio que te haya impresionado desde un principio.
Este año historia me está gustando mucho y el profesor de lengua me está sorprendiendo gratamente también.

Y una que te haya dado algo de vértigo.
Física y química, no le acabo de coger el gustillo, a ver cómo va.

¿tienes pensado darnos otro notición acerca de tus viajes inesperados?
Ojalá pudiera daros un notición sobre algún viaje, pero tristemente me parece que me va a tocar esperar para repetir lo de Devon.

Un personaje al que admires y qué destacarías de él/ella.
Marco Asensio, me mola como juega al fútbol y las ganas que le echa con lo joven que es (encima sólo nos ha costado 4 millones…).

Un sueño… ( no vale ser jugador del Real Madrid, que eres un poco paquete para eso).
Que pena, es lo que iba a decir. No sé, no tengo ninguno en mente, pero me gustaría viajar a todos los países de Europa.

Un libro que destacarías de entre los “pocos” que has leído últimamente ¿Por qué ese?
Sin lugar a dudas: “Cuando me veas” de Laura Gállego, empezó muy fuerte y me ha enganchado

Una frase que te llame la atención
No sé, no me he quedado con ninguna.

Una conclusión sobre esta entrevista.
Que es muy difícil hacer frente a las entrevistas, aunque he disfrutado mucho.

Vamos ahora con el turno del otro entrevistado

¿Por qué dejaste de ser tutor?
Buena pregunta para empezar, sí. Te cuento: a finales de junio pasado me presentaron la posibilidad de poder desempeñar otras funciones fuera del centro y del aula (aunque no fuera de la educación) con algo que me gusta y me siento cómodo, como son los grupos juveniles que tiene la Provincia Compostela. Tras valorarlo y ver que podía ser interesante cambiar después de unos cuantos años haciendo lo "mismo" en esa clase de sexto, llegué a la conclusión que era el momento de salir un poco del aula y tener otras experiencias y aprendizajes fuera. Y a su vez, esto era incompatible con llevar medianamente bien una tutoría.

¿Vas a volver a serlo alguna vez?
Imagino que sí, pero no sé qué puede ocurrir el día de mañana. Entiendo que lo que hago actualmente es algo provisional (a día de hoy no tengo pensado estar muchos años) pero nunca se sabe. Dependerá de momentos, necesidades que pueda tener, otros retos,... 

¿Por qué decidiste trabajar con niños, y de esa edad?
La elección de ser profesor fue algo casual. Realmente, voy descubriendo con el paso de los años que es este mundo lo que me apasiona. Cuando decidí estudiar Magisterio nunca pensé que lo iba a disfrutar tanto (en su momento me matriculé por hacer algo) pero he tenido la suerte de descubrir mi vocación con el paso de estos años.

¿Te has arrepentido alguna vez?
No, estoy convencido que otros trabajos no me llenarían tanto como estar en una clase ayudando a los chicos.

¿Qué te gustaría hacer si no fueses profesor?
Pues me hubiera gustado algo relacionado con el mundo deportivo. Soñé en su momento con ser entrenador profesional o algo relacionado con prensa deportiva. También tuve mis momentos donde pensaba ser policía. 

¿Asignatura favorita de la que seas profesor?
Me encanta dar Lengua. Disfruto mucho esa asignatura y es algo que he ido descubriendo con los años. Cuando empecé, mi "preferida" era la EF, pero a día de hoy, me quedaría con esa. Otra asignatura que disfrutaba eran Sociales y Naturales (hoy conocidas como Science), pero el idioma y mis habilidades lingüísticas me lo imposibilitan.

¿Alguna asignatura que no das y que te gustaría dar?
Más que asignaturas, me encantaría dar clase a mayores. Secundaria, Bachillerato o incluso la universidad. O una escuela de mayores. De chico siempre he sido un zángano con mis estudios y a día de hoy me arrepiento un montón.

¿Dentro de las clases, te da miedo alguna vez hablar delante de los alumnos?
Esta va a pillar jajaja... Sí, la verdad es que cualquier primer contacto me cuesta un montón. Soy una persona muy muy tímida y lo pago mucho en los comienzos. Luego, a medida que cojo confianza con personas o grupos, creo que me suelto y resuelvo esas dificultades iniciales.

¿Y en las entrevistas con los padres?
Más o menos, igual que antes. No me da miedo "enfrentarme" a estos momentos, es más, con el paso de los años, disfruto mucho este tipo de encuentros. El hecho de cuidar mis argumentos, comentarios me ha ayudado a describirlo, pero sinceramente, el primer momento me resulta duro.

¿Alguna anécdota en clase que nunca vas a olvidar?
Buahhh, miles y de todo tipo. Sobre todo, destaco aquellas que me han hecho reflexionar y tener otra forma de ver las cosas y a mis alumnos. Escribiría cientos de nombres y momentos, conversaciones, juegos, sucesos, lágrimas,... 

¿Por qué del Barcelona?
Yo creo que nunca he afirmado que sea de este equipo, aunque debo decir que me parece un gran club.

¿Jugador favorito de toda la historia?
Es imposible tener uno solo. En función de posiciones y momentos, pero me quedo con todos estos: Laudrup, Roberto Baggio, Zidane, Hierro, Puyol, Xavi, Maldini, Ronaldinho, Messi, Iniesta,...

¿Un partido que nunca olvidarás?
No tengo especial recuerdo de ninguno de la tele. Me quedo con las finales que ganamos en mi equipo más que lo otro.

¿Y un gol?
El gol de Iniesta. No es un gol... es el gol.

¿Primer partido de fútbol que recuerdas?
Final de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Será de lo poco que me acuerdo, y eso que yo solo veía fútbol (mi madre me mata al leer esto).

¿Qué es para ti MarCha?
Buena pregunta. Lo veo como un lugar que me hace sentir bien y me permite ayudar a otros, por lo que me encanta. Me encanta compartir momentos con los animadores que llevamos muchos años trabajando codo con codo, con los chicos que necesitan de nuestra ayuda de una manera u otra, un lugar para aprender a estar y disfrutar con los demás, a crecer en todos los sentidos,... A mí me ha ayudado un montón en estos años el haber tenido la oportunidad de estar ahí metido.

¿Algún profesor, monitor… que te haya marcado?
Sería injusto decir de uno solo. Creo que lo que soy hoy, se lo debo a muchas personas con las que he podido compartir momentos, ya sea de alumno o de compañero (colegio o de monitor). Podría hacer una lista muy larga (más que la de mis futbolistas favoritos) pero creo que no tendría espacio en el blog. Me han marcado por su forma de trabajar, por sus cualidades y debilidades, por su ilusión,... He tenido la suerte de contar con gente maravillosa cerca de mí. 

¿Grupo de música favorito?
No tengo uno especial, pero me gustan varios: Izal, Carlos Sadness, Vestusta, Coldplay,... Ya te recomendaré unas cuantas canciones.

¿Libro favorito?
Me quedo con el Señor de los Anillos. No me considero un "friki" de estos temas, pero curiosamente, es un libro que me enganchó y apasionó.

¿Película favorita?
El cine no es mi fuerte... ahora mismo no te podría decir.

¿Dónde preferirías ir a vivir a Vigo o Sevilla?
Jajaja... Creo que antes de tomar una decisión, tendré que preguntar a nuestra asesora personal qué opina al respecto. Jajajaja

¿Y por qué?
Cuando lo consulte a nuestra asesora, te digo la respuesta.

¿Qué es lo que más te gusta de escribir un blog?
Pues me encanta sentarme a escribir y dedicarle tiempo, aprender a buscar expresiones adecuadas o palabras nuevas, compartir lo que pienso con otros, recibir aportaciones,... Tuve la oportunidad de descubrir esta afición el año que estabais vosotros en la tutoría y la verdad, me está encantando.

¿Si tuvieras que escribir un libro, sobre qué tema sería?
Pfuffff creo que es complejo. Me cuesta escribir unas líneas como para hacerlo sobre un libro. Aunque en el futuro, no descarto este reto. ¿Temas? Pues seguro que algo que tenga que ver con una clase.

Esperemos que esta entrevista nos sirva para que nos conozcáis un poco más. Nos vemos en quince días.

jueves, 8 de junio de 2017

NOS EVALUAMOS


Ocho de junio... ¡Qué rápido se ha pasado el curso (o casi todo)! Hoy comenzamos las fiestas del colegio, pasado algunos de los exámenes del final de curso, llegan las actividades finales,... Total, que el autor y el ayudante del autor hemos decidido clausurar nuestras entradas para este curso. Y la forma más adecuada de hacerlo es a través de una evaluación. Que no contenga ninguna nota (que eso no nos dice nada de nada) pero que recoja nuestro sentir y nuestras valoraciones de un proyecto tremendo. Vamos allá:

Estos meses, han sido geniales. He estado escribiendo este blog con Manu y he disfrutado muchísimo. La entrada de hoy, es para valorar este tiempo escribiendo el blog y para marcarnos unos propósitos para las próximas entradas.

Sinceramente, yo soy bastante vago y me cuesta mucho ponerme a escribir. Eso ha sido lo peor. Por muchas ganas que tuviera de escribir este blog, muchas veces me daba pereza y lo enviaba tarde (lo siento Manu), se me olvidaba… Un desastre total. Eso sí, ha habido otras entradas, que disfrutaba con cada tecla que pulsaba.

Otro aspecto a mejorar son los comentarios. Hay que responderlos.
Aunque en un par de entradas lo hemos hecho, no es algo habitual y me parece muy importante. Vuestros comentarios, son de lo mejor de escribir un blog. Poder leer lo que opináis sobre lo que hacemos, es muy satisfactorio. También me gusta que sea interactivo, que os respondáis entre vosotros, luego que os respondamos nosotros…

También, considero que habría que acortar varias entradas. Hay algunas que llegan a más de las mil palabras y  entiendo que vosotros os durmáis leyéndolas.

En cuanto a los temas que hemos elegido, “Mi aventura en tierras nativas” y “Los exámenes”, son mis favoritas. La que menos me ha gustado es la de Donald Trump. Por más que me informe, no terminaba de entenderlo y me daba miedo publicarla para no meter la pata en temas políticos, siendo un niño.

Quiero dar las gracias por estos meses a Manu que ha sido un compañero genial (#12#33).

También a mi madre que ha sido un apoyo gigante y me ha animado a escribir siempre.

Por último  a vosotros, gracias por cada comentario y por leer el blog.
Nos vemos en Septiembre, ¿o antes?


Ahora el "profe" (aunque cada día menos):

Siempre que comienzo a escribir en este blog, me viene a la cabeza cómo nació este proyecto. Os lo detallo un poco: fuera de clase, en un contexto totalmente diferente al escolar, a unos cuarenta grados de temperatura, en tierras gallegas... y con un personaje con el que compartía tiempos libres y que está empeñado en soñar o en crear situaciones diferentes (muchos lo llaman productos, pero me aterra ese término en esta situación). Me ofreció participar en un blog pero no podía ser una página normal: debíamos hacerlo conjuntamente. Y no me dejó pensármelo mucho. Debía darle una respuesta semejante a un sí.

La idea me resultó muy atractiva desde un principio, pero debía valorarlo bien, porque mis funciones laborales habían cambiado y no sé hasta que punto podría asumir este nuevo reto (qué bien suenan las excusas internas para quedarme tranquilo). Tras pensarlo un par de días, acepté encantado... y hasta hoy.

Desde noviembre, y haciendo un rápido repaso de los títulos que hemos ido creando y articulando, estoy siendo consciente de la cantidad de tiempo que hemos invertido. ¡Y qué satisfecho estoy! Incluso se me ha dibujado una sonrisa sincera (poco habitual últimamente) en mi rostro.

Hace unos días, Alejandro y yo pactábamos un esquema común para afrontar este artículo, y por una vez, voy a intentar ceñirme a esa idea (espero ser capaz, que luego se me va mucho).

La primera cuestión que queríamos abordar era el valorar si nuestro "sueño" inicial se había plasmado a lo largo de estos meses y no se ha desvirtuado con el paso del tiempo. Y debo expresarlo con un SI grande y rotundo. Creo que hemos respetado esa idea en todo momento. Hemos podido consensuar nuestros contenidos, hemos ofrecido nuestros puntos de vista en todo momento, y nos hemos ajustado a los tiempos que nos habíamos marcado. Así que todos esos acuerdos iniciales los hemos superado con creces. ¡Empezamos bien!

Sobre lo que destacaría positivamente de lo que hemos vivido, pues me quedo con muchas cosas:

-La cantidad de temas que hemos podido abarcar. Muchos relacionados con un aula, pero también alguno de los de fuera.
-La autoexigencia de ambos por hacerlo lo mejor posible y no incumplir el tratado firmado.
-Lo que he ido aprendiendo en este camino. Muchas veces los docentes no somos conscientes de la cantidad de destrezas que nos proporciona trabajar con nuestros alumnos en situaciones como esta.
-La mejoría en nuestras redacciones y la frescura en el contenido.
-La progresión que ha ido plasmando Alejandro y la madurez en la escritura que has demostrado en cada reto.

La tercera cuestión se refiere a las posibles mejoras. Suelo ser crítico con lo que hago y esta vez no voy a ser menos. Valoro que somos unos escritores muy "novatos" y que debemos mejorar muuuuchas cosas:

-Debemos mejorar la interactuación con nuestros lectores. Nos han llegado varios comentarios y no hemos dado respuesta a estas aportaciones.
-Nuestra planificación a la hora de enfocar y seleccionar los temas. Muchas veces nos ha "pillado el toro" (creo que en eso nos parecemos un poco).
-Debemos seguir creciendo con nuestra expresividad. No podemos estancarnos al usar las mismas expresiones, palabras,...
-Mejorar los esquemas de exposición de los diferentes contenidos que abordamos, acercándonos a un patrón común y que nos sirva para ir de la mano. Esta entrada puede ser una referencia para el futuro.

La última pregunta tiene que ver con el futuro inmediato, ¿seguiremos el próximo curso? Esto se lo dejo mejor a Alejandro, pero que sepas que puedes contar conmigo.

Para concluir mi parte, me gustaría centrarme en mis sensaciones, y me vienen a la cabeza (no sé si es el lugar más adecuado) muchas emociones, pero sobre todo, una palabra: GRACIAS.

-Gracias al colegio, por apoyar algo desconocido y por confiar en nosotros para construir algo así.

-Gracias a nuestros lectores, que habéis estado presentes en cada uno de los artículos y nos habéis aportado felicitaciones... y críticas. Todas desde el cariño y desde el afán de hacer nuestro trabajo cada día mejor.

-Gracias a los padres de Alejandro, Itziar y Alfonso,  por darnos la oportunidad de trabajar conjuntamente y creer en una idea un tanto extraña. Por animarnos a hacerlo y por no ponernos ninguna traba (al contrario, todo facilidades) independientemente de la época del año, los kilómetros o la cantidad de trabajo que teníamos que aparcar por momentos.

-Gracias a mi madre, por ser una de nuestras lectoras fieles, y por animarme a luchar (como siempre) y a sacarlo hacia adelante con mi nuevo "socio".

Y por último, gracias a Alejandro. Por muchos motivos:

Por tu iniciativa y por pedirme caminar a tu lado en este proyecto, me siento un privilegiado.
Por confiar en mí para acompañarte en este camino "literario".
Por darme la posibilidad de cuestionarme situaciones o temas y haberlo podido trasladar a un "papel".
Por compartir inquietudes y aprender de tus aportaciones.
Por animarme a ser fiel con los plazos, con los correos y con los debates que hemos tenido para decidir un tema.
Por la ilusión que me aportas y por las ganas de construir que me transmites.
Por hacerme sentir profesor también fuera de un aula en un año en el que me he desviado un poco de mi labor docente.


Según decía este chico: "...la última de este año, porque el próximo hay que seguir". Pues eso, que volvemos el próximo curso. Feliz verano a todos

viernes, 26 de mayo de 2017

SOLIDARIDAD EN LAS AULAS

Como cada dos jueves, volvemos a la carga. La semana pasada, en nuestro centro, hemos dedicado muchas de nuestras acciones a la solidaridad y a todo lo que tenga que ver con este aspecto. Y por eso, Alejandro ha querido detenerse y tratar este tema más a fondo. A ver que nos cuenta:

Burundi, Liberia, Níger, Malawi, Eritrea… Estos son algunos de los países más pobres del mundo.

Catar, Luxemburgo, Singapur, Brunéi, Kuwait… Estos son algunos de los países más ricos del mundo.

El primer grupo de países tiene un salario medio de 451 euros anuales. El segundo de 93.688,6 euros. En los países pobres cobran un 0,4% de lo que se cobra en los ricos, no llega ni a un 1%.

Mucha gente quiere cambiar esto: Unicef, Sed, Manos Unidas, Pobreza cero… Estas ONG luchan diariamente por la igualdad. Nosotros la semana pasada, en el colegio y también desde casa, contribuimos con una de ellas: SED.

La primera letra de SED, tiene un significado muy importante: Solidaridad.La solidad no es algo material. Es un valor que nos enseñan desde pequeños en casa y en el colegio. Como os he comentado, una vez al año, hay una semana solidaria en mi colegio en la que se recauda dinero para esta causa. Se hace una marcha con patrocinios, sorteos en los que se consigue dinero por la venta de papeletas, se venden camisetas, galletas (ya os contaré más luego), libros, CDs, velas, pulseras…
Las otras dos letras de SED también significan algo muy importante: Educación y Desarrollo, que sólo son posibles con nuestra solidaridad.

LA MARCHA

La ya conocida en el colegio como “Marcha Sed”, es un recorrido que hacemos con el colegio algunos  niños, profesores y padres. Consiste en subir al Monte el Viejo (es el monte de Palencia). La distancia es de 10 km aproximadamente.

Para recaudar dinero por llegar a la cima, necesitamos patrocinadores. Familiares y amigos que te dan  dinero por cada kilómetro que recorras (yo siempre hago los diez).

En el monte, se hace el sorteo del que hablaba antes, se venden muchas papeletas y se gana “mucho” dinero para SED.

Otra actividad solidaria que se hace en el monte es una paellada en la que parte del dinero va destinado a SED también.

LAS GALLETAS

Este año mi madre ha tenido una iniciativa muy chula.  Se trataba de hacer unas galletas y donarlas al colegio. Lo comentó primero con nosotros en casa y nos pareció una idea estupenda. El colegio las vendía y todo el dinero recaudado iba para SED. El resultado de venta ha sido magnífico porque las galletas daban la talla (me acabo de ganar un abrazo) y porque hay muchos niños solidarios en el colegio.

El 90% de los niños, por no decir todos, al salir del colegio van a la tienda de chuches a comprarse varios dulces. Normalmente se gastan un euro, uno cincuenta…  
                                                                                                      
En ninguno de los países que he nombrado al principio los niños pueden gastarse ni un céntimo en chuches. Ese dinero gastándolo por los demás: las galletas, camisetas… Puede hacer que un niño que ahora mismo se está muriendo de hambre, pueda comer algo. O que un niño que no sabe ni leer ni escribir, pueda ir al colegio. Ese euro que tú te gastas en pequeños caprichos puede salvarle la vida a alguien. Me encanta pensar que la semana pasada en vez de gastarme el dinero  en unos regalices,  ayudé a una persona necesitada.

Pero no sólo le pueden dar de comer y educarle, también le pueden dar acceso a medicina, ropa, un pequeño hogar…

No pretendo dar un discurso largo y aburrido sobre la pobreza y cómo combatirla. Para eso ya hay varios expertos que se dedican a ello.

Sólo quiero remarcar unas frases: Una mínima ayuda que a ti te supone muy poco, es una gran ayuda que al “Otro mundo” le supone mucho.

En la semana SED se recauda muy poco comparado con lo que se necesita. Cuanta más gente implicad,  mejor resultado se obtendrá.

Así que seamos solidarios; que  todos necesitamos de los demás alguna vez.

Mi turno ha llegado:

El pequeño (aunque ya no tanto) "Voldemort" ha iniciado una reflexión muy interesante sobre el abordaje de la solidaridad en un colegio. Él se ha centrado en cómo se enfoca este contenido desde una semana concreta pero yo quisiera analizarlo en un sentido más amplio. Por cierto, me han dicho que las galletas estaban muy buenas. ¡Lástima no haber estado ese día!


Una definición de este término (solidaridad) sería: adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles. Y este valor, se inculca en las clases, o al menos, eso nos cuentan.


Para iniciar mi reflexión, parto de la base que lo considero un valor fundamental en el desarrollo de la educación y de los alumnos. Crecer entendiendo que somos necesarios para la progresión y mejora de los que me rodean, a través de una actitud desinteresada, me parece una lectura educativa profunda e indispensable. En un entorno social donde “todo” es competitividad y lucha de poderes, el poder comprender que se puede ayudar a otros, y sin recibir nada a cambio, es un aprendizaje primordial y que permite construir un futuro humano con otra perspectiva.

Veo adecuado que muchas de nuestras dinámicas de clase se enfoquen desde este punto de vista y entendiendo la solidaridad como una actitud de ayuda y colaboración hacia los que me rodean y me necesitan. No entiendo la solidaridad como una campaña determinada, en la que centramos nuestra ayuda a unos “afortunados señalados” de no sé dónde, y les ofrecemos los restos de lo que poseemos.


Nuestras aulas deberían integrarlo en el día a día, con pequeñas acciones de sensibilización, comprensión, experimentación y valoración sobre este contenido educativo. También tenemos la posibilidad de reforzarlo en diferentes metodologías que están cogiendo más fuerza cada día, ya sea el trabajo cooperativo o aprendizaje servicio como puntos más destacados. Y como reto más utópico, tenemos la oportunidad de invitar a nuestros chicos a cambiar el mundo (igual me paso de soñador o de “flipado”, pero creo en la posibilidad del cambio si les hacemos ver del potencial que guardan en sus mentes).

Para aterrizar un poco más (creo que me he subido un poco hoy), considero necesario lo siguiente:

-Los alumnos deben ser principales protagonistas en este tipo de acciones. De ellos deben salir los focos de atención y trabajo, el tipo de acción a desempeñar, su organización y su puesta en escena.

-Los profesores debemos motivarlos, provocar estos escenarios y acompañarlos en su proceso.

-Debemos contar con las familias y no solo me refiero al sentido económico. Seguramente, con su colaboración y aportaciones, podamos llegar a lugares inimaginables que desde un aula o centro no alcanzamos a ver.

-Cada clase podría generar proyectos anuales solidarios con el objetivo de mejorar el entorno cercano o lejano en los que podamos intervenir.

Como profesor, considero necesario empezar a dar pasos en esa dirección y adecuar mi forma de trabajar o mi estilo de enseñanza integrando este valor. Un punto de partida que contemple una repercusión en la conciencia de mis alumnos. Muchas veces, sueño con cambiar algo significativo en el mundo… ¿Empezamos?

viernes, 12 de mayo de 2017

¿SALIMOS DEL AULA?


Después de un tiempo de ausencia, en el que nuestro pensador ha vuelto un poco distraído tras su vuelta de las "tierras del Norte" y mi inspiración desaparece por momentos, volvemos a la carga. Entramos en la recta final del curso, y nuestro "pensador" ha querido detenerse en la cantidad de acciones que se realizan fuera del aula a partir de estos dos meses. Vamos a ver qué opina al respecto:


En mi colegio, cada trimestre, se hace una excursión: visitar ciudades, actividades deportivas, acampada, parque de atracciones…

La mayoría de los colegios, también tienen distintas excursiones a lo largo del curso, bastante parecidas a las nuestras.

Puede ser un parque de atracciones, o una granja de animales, que a priori no demuestran ser muy educativos. Pero siempre vas a acabar aprendiendo algo, aunque sea a perderle el miedo a las montañas rusas.

Desde mi punto de vista, todas las salidas son importantes. Te acabas cansando un poco de hacer siempre lo mismo, con lo cual esto siempre sienta bien.  Repetir, es un poco aburrido y te da la sensación de ser un robot. Todos los martes a la misma hora, lo mismo, con el mismo profesor… Estas excursiones, nos ayudan a dejar atrás un poco la rutina diaria. Cambias un poco lo que sueles hacer, a veces un poco monótono, por una excursión que es todo lo contrario, pura diversión.

Dentro de las excursiones colegiales, creo que habría que diferenciar entre dos tipos: Excursiones para divertirse y pasar el día. Y excursiones educativas.

El primer tipo de excursión, es la que más nos gusta a los niños: una granja, patinaje sobre hielo, la Warner, esquiar… Aunque igual la excursión no te ayude a aprobar el examen, por lo menos pasas un buen rato con tus amigos, que también lo necesitamos. El segundo tipo de excursiones, nos van a ayudar a la comprensión de lo que estudiamos en clase. Por ejemplo: para historia visitar un museo, para geografía ir a ver la erosión del mar en los acantilados… Pequeñas excursiones, que nos ayudan a comprender mejor el tema que estamos dando y además es una forma de aprender a través del juego.

Este año, vamos a hacer un proyecto interdisciplinar en el colegio. El proyecto va a ser con una residencia de ancianos (en una  entrada de las próximas os cuento más). Vamos a salir durante una hora del colegio, para hacer preguntas a las personas de la residencia. Esta “excursión”, se encontraría dentro del segundo grupo. Es educativa. Esta gente tiene una ventaja sobre nosotros, enorme: la experiencia. Pequeñas anécdotas que además de hacernos reír, nos dan información, que seguro que alguna vez nos va a servir. Aunque sea dentro de un proyecto, el no estar sentado seis horas en la misma silla, se agradece.

Mucha gente habla de las excursiones como un día de colegio que sobra. Comprendo su opinión. Según he oído, piensan que ellos mandan a sus hijos al colegio a ESTUDIAR, y creen que una excursión de estas no les va a ayudar. Entiendo, que una excursión no te ayude a sacar mejor  nota en matemáticas, pero igual te ayuda a sacar mejor nota en la vida. Este tipo de cosas te forman como persona. Además, a mucha gente le sientan bien porque les relajan y llegan más tranquilos. Se quitan la presión de encima. Yo me incluyo.

Es mi turno:

Según avanza el final del curso, los chicos comienzan a recibir diferentes propuestas sobre acciones fuera del aula. Para muchos, un premio merecido que llevan esperando bastante tiempo; para otros, un día más, una jornada donde no quieren saber nada de las diferentes materias y salir de clase por uno o más días.

Alejandro nos intentaba explicar su visión de alumno acerca de este tema pero sinceramente, desde mi punto de vista docente (o eso intento), creo que es algo que no estamos aprovechando al máximo "dentro" de un aula.

Considero muy necesario salir, pero no solo buscando un sentido lúdico (que también debemos planificar y fomentar). Debemos salir para "enfrentarnos" a la realidad, y aprender de los diferentes escenarios que nos proporciona la calle (en su amplio sentido). Entiendo los posibles miedos o frenos que nos produce dentro del profesorado el poder ofrecer algo así, y más hoy en día con la cantidad de variables que debemos tener en cuenta, pero si queremos tener alumnos más motivados, más centrados en su aprendizaje y más protagonistas de su propio proceso de crecimiento, que menos que introducirlos en contextos reales.

¿Qué podemos obtener por asomarse al mundo real? Pues yo creo prácticamente todo lo que busquemos. Podemos encontrarnos con una atmósfera idónea para trabajar las matemáticas acercándonos a un supermercado para simular una compra, una auténtica clase de lengua en la redacción de un periódico local, y miles de ejemplos que podría estar enumerando hasta asociarlo con algún contenido curricular. También no debemos olvidar la necesidad de dotar de un espacio lúdico a nuestros alumnos para mejorar y cuidar la convivencia entre iguales y hacia otros agentes que los acompañan (profesores). Debería ser obligatorio salir de clase cada poco tiempo, aunque sea al parque o lugar que tengas enfrente del centro pertinente.

Por supuesto, este ideal que propongo tiene varios “adversarios” fuertes que nos bloquean: las dificultades económicas (entradas a lugares específicos, desplazamientos,…) que podría suponer el poder contar con varios de estos espacios formativos, la detallada planificación que supondría el poder ofrecer un cronograma de actividades tan completo, las épocas del año que entorpecen posibles programas de septiembre o la propia vida colegial y el mayor inconveniente de todos: el riesgo que existe al salir con tus alumnos fuera de una clase. Que si la autorización, que si tengo algún jaleo porque no saben estar en un determinado momento, que si tendré algún problema con alguna familia, que si hay un accidente,… Variables que no podemos controlar, que desconocemos completamente, pero que nos pesan muuuuucho a la hora de tomar una decisión de este calibre.

Valorando también el contenido que hemos decidido abordar en la entrada de hoy, creo que las familias pueden ser muy valiosas en este campo. Ellos pueden ofrecernos entornos que desconocemos y que pueden resultar muy interesantes para compartir y tratar en una clase. No podemos olvidarnos tampoco de las posibles aportaciones (posiblemente las más interesantes) que nos den nuestros propios alumnos, e incluso, que se involucren en su organización, planificación, gestión y ejecución (ya existen experiencias de este tipo en muchos lugares y con unos resultados estupendos).


Para concluir este artículo, tan solo quería lanzar una invitación a todos aquellos docentes que dudan sobre el salir de sus clases. Realmente, no tengo un enorme recorrido profesional, pero sí que considero que es necesario el plantearnos y plantearles estos retos a nuestros chicos para crecer y ofrecer algo “mejor” o algo que aporte visiones diferentes de lo que nos ofrecen cuatro paredes.

martes, 4 de abril de 2017

LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES

Nos lanzamos con un nuevo artículo, en esta ocasión nos centramos en las inteligencias múltiples y su implantación en la educación. Como siempre, Alejandro comienza:

"Todo el mundo es un genio, pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es estúpido."(Albert Einstein)

Hace unos días, me entregaron una carta. Al abrirla, descubrí que dentro tenía un boletín. ¡Optativas!. 
Para los que no lo sepan, yo hasta ahora no lo sabía, en mi colegio de Inglaterra nos ofrecen diferentes opciones para estudiar durante 3 años. Year 9, Year 10 y Year 11, que corresponden a Segundo, Tercero y Cuarto de la Eso. Las opciones me fascinaron, me dejaron con la boca abierta (creo que me entró una mosca): estudio de negocios, catering y nutrición, cuidado social y de la salud, arte, danza, fotografía, trabajar con medios (televisión, radio,…)… Cuando leía las asignaturas, tuve la impresión de que me había metido sin querer en una universidad, de que me habían dado el folleto equivocado. Es raro que te ofrezcan esto con 14 años.

Y esto me hizo pensar. Me pareció interesante dedicarle una entrada a las inteligencias múltiples. Desde mi punto de vista, en muchos colegios no nos aprovechan al 100%. Creo que todos los niños tenemos un potencial increíble, pero la ayuda que recibimos para desarrollarlo, es muy pobre. Para explicar porque creo que tenemos un potencial gigante, tengo una teoría. Una que con los años ha ido tomando forma y hoy en día, es una referencia en la enseñanza. Según un científico llamado Howard Gardner, todas y cada una de las personas que habitan esta Tierra, tienen algún tipo de inteligencia. Lo sé, sólo con mirar las noticias de hoy y ver a alguien haciendo el payaso, te parecerá una broma. Pero yo la sigo defendiendo y os voy a contar más acerca de ella. Se llama “la teoría de las inteligencias múltiples.” Para los que aún no las conozcáis, os diré cuáles son:

-Inteligencia lingüística: Te permite leer o escribir con facilidad. Esta inteligencia es con la que han nacido algunos de los autores más famosos de la historia. También te facilita el aprendizaje de idiomas.
-Inteligencia lógico-matemática: El aplicar la lógica para distintos problemas. No solo problemas matemáticos de sumas y restas, también problemas y desafíos que nos encontramos habitualmente.
-Inteligencia espacial o visual: La posibilidad de visualizar los problemas desde un punto de vista diferente. De encontrar siempre una solución que no está al alcance de todos, una solución “inesperada”.
-Inteligencia musical: La habilidad para poder bailar, tocar instrumentos, cantar… Esta es una de las inteligencias que hay que seguir entrenando para conseguir exprimir todo su jugo.
Inteligencia corporal-cinestésica: Tanto habilidades deportivas como físicas. La facilidad para dedicarte a distintos deportes y para desarrollar músculos más fuertes.
-Inteligencia intrapersonal: Trata de conocerte a ti mismo, poder comprender lo que sientes y porqué.
-Inteligencia interpersonal: Conocer lo que sienten los demás.
-Inteligencia naturalista: La "conexión con la naturaleza"
-Posible novena inteligencia: Puede haber una novena inteligencia, pero por la falta de conocimiento acerca de ella todavía no se ha agregado.

Todos y cada uno de nosotros tiene alguna de estas inteligencias, aunque igual todavía no las hemos descubierto. Todos somos genios. El tema es que, aunque las descubriéramos, necesitaríamos desarrollarlas, entrenarlas. No vale levantarse un día y decir ¡Soy un músico genial! Porque si no entrenas y trabajas duro te quedarás en nada por muy inteligente que seas. Volviendo a lo que decía antes, nuestras “inteligencias” se desaprovechan diariamente. En muchos lugares, voy a utilizar Finlandia como ejemplo, ofrecen una amplia variedad de asignaturas para poder potenciar tus distintas inteligencias y para que en un futuro seas más útil, único y especial. Y con esta política Finlandia es el país con nivel más alto en los tests. Los alumnos van al colegio motivados, con ilusión, no obligados, haciendo algo que no quieren. Y con esa ilusión afrontan los exámenes y consiguen muy buenos resultados.

Por esto yo creo que en los colegios deberían ofrecerte la posibilidad de elegir. Darle la misma importancia a una clase de mates que a una de música. Y es que durante muchos años, si un niño sacaba un 9 en música y un 5 en mates, se le apuntaba a clases particulares de mates. Pues bien, según esta teoría, a este niño se le debería apuntar a particulares de música.

Hay que cambiar algún engranaje, porque si no, la máquina de la educación no funcionará a largo plazo. Hay que empezar a dar a los estudiantes la opción de evolucionar. Porque se habla mucho de la importancia de las inteligencias múltiples, pero no se aplica. No nos vale de nada tragarnos miles de vídeos sobre el tema si al final se utilizan para un par de actividades. El futuro está a la vuelta de la esquina. Muchos de los trabajos que habrá dentro de veinte años no existen todavía. Y al final, si los factores no cambian, el resultado tampoco. Esto significa que algo habrá que cambiar en la educación, si queremos que cambien los resultados. Hay que evolucionar.

No obliguemos a los peces a trepar árboles. Dejémosles nadar.

Una vez que ha concluido con su reflexión, es mi turno:

La verdad es que si teníamos dudas sobre qué son las inteligencias múltiples, al menos a mí, me las ha resuelto este "personajillo". Me centraré por lo tanto, en su aplicación en el aula (si es que soy capaz).

Históricamente (y posiblemente a día de hoy), una gran masa social piensa que los resultados más necesarios en un boletín de notas deben ser las calificaciones de las áreas de lengua y matemáticas. Podríamos incluir en este primer nivel el idioma, ya que va cogiendo cada vez más peso en el reparto horario. También lo reafirman muchos de los criterios de etapa o de curso, que condicionan la repetición o el propio paso de curso en función de estas asignaturas. El resto de áreas, según lo que verbalizan los implicados, no son tan necesarias o tan importantes (antes incluso eran apodadas como las "Marías"). Y creo que no es muy acertado. Aquellos alumnos que se ajustan a esos primeros perfiles, entendemos que han triunfado o triunfan en el sistema y hacia la percepción social. El resto, no tanto, y rápidamente enjuiciamos a los que han tenido una progresión irregular, son etiquetadas como malos estudiantes u otros argumentos similares.

Cada persona tiene un potencial escondido o que va exponiendo a cuentagotas, muchas veces en marcos ajenos a la clase, y nuestro reto educativo (al menos, uno de ellos) debería consistir en dar luz a esas habilidades innatas e impulsar caminos de crecimiento de sus propias capacidades. Creo que debemos modificar nuestras estructuras mentales sobre la concepción que tenemos de las asignaturas (¿y si no hubiera?) y empezar a otorgar un mismo valor, o al menos, tener más en consideración otros campos como la música, la educación física o el teatro.

Creo que el sistema actual no da respuesta a esta creencia. Ofrecemos una configuración cerrada de lo que tienen que estudiar (salvo en cursos avanzados que tienen unas pocas optativas), cuando lo más motivante sería ofrecer un abanico de posibilidades que permitieran un desarrollo más completo de la persona en función de sus habilidades o de sus propias motivaciones. Según leía el planteamiento que ofrecía el sistema británico descrito por Alejandro, me daba mucha envidia el ver que otras disposiciones educativas sí que lo contemplan.

Imaginad un plan de estudios personalizado, donde el propio alumno tuviera la posibilidad de superar una etapa académica con un recorrido individualizado. Daría respuesta a las inquietudes personales, podríamos tener gente más motivada en las aulas, potenciaríamos más perfiles académicos,... ¡Una gozada! Obviamente, este planteamiento tiene sus dificultades (económicas sobre todo, formación docente,...) pero creo que debemos ofrecer soluciones a nuestro alumnado.

Por otro lado, también es necesario que nuestros planteamientos durante las clases tiendan hacia ese modelo: ofrecer diferentes alternativas y propuestas de trabajo dentro de una clase para poder captar y potenciar a nuestros diferentes perfiles de alumnado. Poco a poco se van dando pasos y hasta existe un trabajo "innovador" llamado la paleta de Inteligencias Múltiples, pero creo que solo eso no es suficiente. No debería ser un trabajo puntual en una unidad determinada. Debería ser el modelo de cada día. Sería la única forma de llegar a todos y que todos pudieran formarse gracias a las alternativas que existan. Sueño con ser capaz de explicar un contenido abordado de diferentes maneras en función de las capacidades de los chicos... (durante un curso, no un momento puntual).

El marco general de la Educación va dando pasos, pero creo que todavía nos quedan muuuchos por dar. 


“El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”. Eleanor Roosevelt 


viernes, 17 de marzo de 2017

MI CLASE IDEAL

Hoy Alejandro nos sorprende con un artículo que habla sobre su clase ideal. Vamos a ver que nos cuenta:

Mi clase ideal. Lo sé, en cuanto he dicho esto, se os ha formado una sonrisa en la cara. Habéis puesto ojos de soñadores; en los de algunos puedo ver reflejados miles de juguetes, otros habréis pensado en libros volando de aquí para allá… una clase lectora, los más malotes os lo habréis tomado como un chiste... mi escuela ideal, ¡cerrada! Pues a mí ninguna de las tres, preparaos porque aquí viene mi clase soñada.

Desde luego, si pudiera escoger, me gustaría ir a un colegio como el de Harry Potter, mágico. ¿Quién no lo ha deseado alguna vez? Pero voy a dar un modelo más realista, algo que se asemeje más a lo que nos toca enfrentarnos normalmente.

Aunque no sea decorador (creedme, se me da fatal), me parece muy importante decorar una clase.  Yo he entrado en clases con las paredes desnudas, que me  hacían sentir vacío, como si faltara algo en el entorno. Seguro que hay gente a la que le gusta trabajar entre cuatro paredes blancas, sin nada que les distraiga. Pero yo no entro dentro de ese grupo de gente, a mí me gustan las clases con colores, que te hacen sonreír al entrar en ellas, que tienen carteles colgados por la paredes, ya sean frases famosas, fotos, proyectos… o cualquier otra cosa que provoque en ti una reacción.

En segundo lugar voy a hablar de la distribución. En mi clase las mesas estarían colocadas en un semicírculo que se va cerrando, como una orquesta. Pero para saber si quiero las mesas juntas o separadas necesito preguntarme otra cuestión: trabajar en  grupos, parejas o individual, ya que en función de cómo esté distribuida la clase, se trabajará de una forma u otra. Yo tengo que reconocer que no era muy fan de trabajar en pareja, prefería hacer yo todo el trabajo. Pero el año pasado, Manu, acertó poniéndome con un niño que me haría cambiar mi punto de vista. Ahora, yo desde luego si tuviera que elegir, trabajaría en parejas, porque me gusta más, te pueden aportar puntos de vista diferentes y seamos realistas, a todos se nos escapa alguna cosa en clase de vez en cuando y ahí está tu pareja para recordártelo. Además te dan la opción de ponerte en grupos o individual fácilmente. Lo de estar en parejas o en  grupos tiene también un punto en contra para los profesores: podemos hablar. Y creedme, hablamos mucho. Profesores mandando callar toda la hora es alguno de los resultados de trabajar en pareja o en grupo, pero bueno, ninguna opción es perfecta.  A mi  clase ideal le voy a añadir pequeños detalles, como un par de pizarras grandes, una normal y una digital, para que las explicaciones queden más claras. No sé porque una de cada… me parece lo ideal. Y... un reloj, para que no tengamos que preguntar la hora cada quince segundos ansiosos por salir al recreo.

Por otro lado hay que decidir los medios con los que quiero estudiar. Dependiendo de a que colegio vayas, se pueden observar distintos materiales: libros en papel, tablets, ordenadores, cuadernos en blanco para escribir... ¿Con cuál me quedo? Las tablets. Si no le diera más vueltas, este método sería el elegido para participar en mi clase ideal. Pero antes de tirarme de cabeza a la piscina de los medios electrónicos voy a tratar de aclarar un poco mis ideas. Este año, en mi colegio español, los viernes llevamos las tablets a clase. Tenemos la mayoría de nuestros libros en ellas, así que las utilizamos para cada asignatura. Además de tenerlo todo junto nos permite, si tenemos alguna duda, poderla buscar en internet rápidamente. En definitiva, nos hace la vida más sencilla. Luego los libros tienen su parte “especial” de poder tomar tus apuntes y hacer tus dibujos en los márgenes de cada página. Tus subrayados de colores y una lectura más fácil son algunos de los puntos a favor.  Los ordenadores son una idea que tampoco descarto, también te dan bastantes posibilidades. Así que lo que elegiré será un método en el que se vaya alternando un poquito todo, eso siempre es bueno. Hablando de medios, me gustaría que cada clase estuviera especializada en la materia que se imparte en ella. Eso nos llevaría a profesores fijos y alumnos que se mueven. Por ejemplo, la de música con sus instrumentos o la de arte con sus mesas altas, lienzos, pinturas…

Mmmm… Aquí falta algo. Pues claro, ¡el profesor! Esa palabra que tanto tememos oír, normalmente acompañada de un: ¡qué viene! Es una de las partes de la clase que más ha cambiado a lo largo de los años. De los profesores con regla en mano y las profesoras que sólo les faltaba la escoba para ser brujas, hasta los “encantadores” profesores que tenemos ahora, aunque algunas brujas sigue habiendo y profesores encantadores ha habido siempre. Y yo para mi clase ideal, quiero un profesor “bueno”. Eso no significa que sea blando con nosotros y nos permita hacer lo que nos venga en gana. El profesor debería  hacer que le respeten como profesor que es. Esto no le quita papeletas para ser cercano al alumnado, ser amable y comprensivo, una persona dispuesta a ayudar en todo momento. Porque esas son las cualidades que más valoro en un profesor. Su disposición y su cercanía.

En cuanto al modo de enseñar de un profesor, yo me quedaría con uno interactivo. Con muchas dinámicas distintas para ayudarnos a comprenderlo todo mejor. Me gustaría meter juegos de vez en cuando. Luego, que el profesor navegara por los mares informáticos para encontrar tesoros increíbles con los que asombrarnos cada día.

He dicho que quería distintas dinámicas. Dos de ellas serían las que tuve el año pasado: los rincones y la asamblea. Empecemos con los rincones; si no sabéis lo que son los rincones aquí os dejo información:  http://reflexionesdeunaclasedeprimaria.blogspot.co.uk/2015/11/los-rincones-de-clase-hoy-ha-tocado-el.html . Me parecen muy importantes para expresarnos, genial Manu. En segundo lugar, en la asamblea, proponíamos temas y luego los hablábamos en clase. Un poco de filosofía juntada con la vida diaria. Era mi momento favorito de la semana, era una hora en la que me sentía libre y disfrutaba, genial Manu otra vez.

En cuanto a los deberes, me gustaría que no hubiera, y si tiene que haber, de esos que no son muy aburridos. A mí me parece que el momento de después de clase hay que dedicarse a cosas de fuera de la escuela, no acabar el colegio y más... colegio. Cosas como terminar proyectos o buscar información para los mismos, no me parece mal.

En cuanto a su forma de evaluar, me gustaría que prestaran atención a cosas como el esfuerzo más que a los exámenes.

Y esta sería mi clase ideal, por una vez estoy deseando ir.

Pfuffff otra vez este tipo me lo ha dejado difícil. Voy a ver si soy capaz de reflejar mi clase ideal en unas líneas:

A principios de cada curso tengo un sueño (laboralmente hablando): construir una clase perfecta. Por mi cabeza van pasando ideas que intento aplicar, espacios que voy integrando de las redes (la de maravillas que existen por las páginas docentes). Pero con el paso del tiempo y de los meses, de cubrir papeles, superar correcciones,..., se va difuminando y se convierte en algo más terrenal y rutinario.

Para mí una clase ideal, tendría las siguientes características:

-Un docente ilusionado, convencido de su responsabilidad y con ganas de hacer y construir. Está claro que los chicos deben estar en un aula pero el profesor es la clave en cualquier proceso. Y en muchas ocasiones, este primer pilar se tambalea. Es más, lo ideal es que haya un par de profes, que se compenetren, se equilibren y puedan llegar a más espacios y necesidades. 

-Un aula grande con varios lugares diferentes dentro de la misma clase. Un primer lugar sería la zona de reunión, donde todos pudieran sentarse a un mismo nivel, sin distinciones, donde dialogaran, se juntaran para resolver, decidir, pensar, compartir,... No hace falta que sean sillas. Unos cojines podrían bastar y sería un lugar especial dentro de la clase. Podríamos empezar allí todos los días y hacer el saludo inicial y comentar la planificación del día.

-Otro lugar sería la zona de trabajo. Mesas que pudieran adaptarse a un trabajo individual, tareas parejas o por grupos, en función de la inquietud del alumno o de la propuesta docente. Pero que pudieran cambiarse con facilidad para romper con este espacio cada dos por tres y con la posible monotonía que se vaya creando. Las sillas deben ser cómodas y agradecidas para los chicos, que van a pasar un tiempo considerable como para que no sean nada apetecibles. Las mesas deberían ser grandes, con cajones para guardar nuestros utensilios (a modo de oficina, para entendernos) y que posibilite muchas opciones de trabajo. Y que tuviéramos la posibilidad de hacer nuestro ese espacio (decorarlo un poco).

-Las paredes tendrían que tener miles de lugares disponibles para expresarse, compartir, exponer,... (un poco lo que comentaba Alejandro más arriba). Si una clase no es el lugar de todos los que estamos ahí, no tiene mucho sentido (al menos, para mí). Podríamos colgar noticias, nuestros mejores trabajos (los que cada uno considere), mensajes de ánimo, sugerencias para ir mejorando,...

-Un baño. Puede parecer una tontería pero cualquier espacio de trabajo debe tenerlo y una clase, con más motivo. No debería ser una aventura ir o tener que recorrer varios pasillos para poder alcanzar esta meta. Creo que funcionaríamos mejor teniéndolo integrado en nuestra clase, y que esté al alcance de todos.

-Medios tecnológicos para los alumnos, ya sean ordenadores, tablets,... Una conexión potente para trabajar y crecer con las miles de posibilidades que nos ofrece Internet y la tecnología. Muchos enchufes, pizarra interactiva, webcam (la de ocasiones que perdemos al no usar videoconferencias), varias pizarras (de las transparentes, que parece que son más atractivas),...

-Sobre el funcionamiento, creo que cada alumno debería organizarse cómo trabajar a lo largo del día, sin imponer lo que vamos a hacer. Tendríamos una reunión inicial y a partir de esas primeras explicaciones, seleccionaríamos nuestra forma de trabajo y superaríamos una serie de tareas u objetivos para ese día. De esta forma, favoreceríamos alumnos más autónomos y partiríamos de las necesidades de cada uno.

-Ser un espacio  con la puerta abierta para que otros nos ayuden o formen en temas concretos. Cada día le doy más valor a las visitas y creo que desperdiciamos oportunidades de aprendizaje con la cantidad de recursos que tenemos al lado de un aula: padres que desempeñan una labor relacionada con el tema que vemos, profesionales que conocemos, amiguetes que podrían desempeñar una tarea informativa o formativa,... Gente con la mente abierta y que sirva para nutrir unos a otros.

-Tener un lugar de reciclaje y que promueva el cuidado por el medio ambiente. Que desde pequeños tengamos en cuenta que nuestras acciones repercuten fuera y que desde nuestro propio espacio debemos ir cuidando los pequeños detalles. También dedicaría un hueco a la salud y a los hábitos saludables, que nos sirva para ser conscientes de lo que comemos, lo que bebemos, como nos afecta, nuestras posturas ante una silla,...

-Dedicar un espacio de juegos que se use con frecuencia y que se integre en nuestro proceso de aprendizaje. ¡Cuántas asignaturas podrían retroalimentarse de estas actividades lúdicas! 

-Unos sillones para aquellas personas que opten por un rato de lectura, y una biblioteca atractiva. No solo con libros de la típica editorial por la que optó el centro hace treinta años. Son necesarios ejemplares que les llame la atención y que vayan a gustar a nuestros lectores.E incluso que haya periódicos (otro recurso que perdemos o usamos poco).

Creo que se me ha ido un poco-bastante la pinza visualizando una parte de mi clase ideal, pero dotando a un aula de varios de esos recursos, podría facilitar nuestra labor. De todas formas, creo que lo más importante es el primer punto. Somos el motor de las clases y si eso falla, estaremos perdidos.


¿Y tu clase cómo sería?

viernes, 3 de marzo de 2017

SIEMPRE FUERTE!!!

Una vez más, este chico no deja de sorprendernos. Hoy se ha inclinado por un tema bastante sonado a lo largo de esta semana y que ha acaparado un gran interés social. La figura de Pablo Raéz tiene un pequeño reconocimiento en este blog:


Hoy el tema no podía ser otro, en cuanto me enteré, me impactó. Una persona que es capaz de descolocar el mundo para volver a colocarlo, mente a mente, corazón a corazón.

Estos últimos meses, un luchador ha estado revolucionando las redes sociales y los corazones de la gente, tristemente este domingo ha fallecido. Una cosa que quedé clara, España nunca le olvidará. Este luchador se llamaba Pablo Ráez. Era un chico de 20 años que vivía en Málaga. Tenía una enfermedad llamada leucemia, un cáncer.

Cuando él tenía 18 años, le diagnosticaron la leucemia por primera vez, su única solución era  que alguien le donará la médula, cosa a la que su padre se ofreció. Pero no hubo un resultado satisfactorio y el cuerpo de Pablo la rechazó. Aun así Pablo no agachó la cabeza, siguió luchando. Tuvo un segundo donante y gracias a ello, Pablo, estuvo unos meses fuera del hospital. Durante esos meses intentó recuperar su vida normal: hacía mucho deporte (cosa que a Pablo le encantaba), se echó novia, siguió estudiando… Tras ocho meses geniales,  le dijeron que tenía leucemia otra vez; más tratamientos, necesitaba otro donante… De vuelta al infierno, sólo que esta vez no encontraría la puerta de salida.  Pablo se convirtió en un ejemplo para todos, por superarse cada día y  por su esfuerzo para saltar cada obstáculo. Las donaciones de médula se han incrementado mogollón gracias a sus campañas, porque él creía en algo y ese algo se ha ido haciendo realidad. Su objetivo era llegar a un millón de donantes y esperemos que pase algún día. Por Pablo. La próxima semana le iban a entregar las llaves de su ciudad natal, Marbella, acto al que no podrá acudir, así que se las darán a su familia. Porque Pablo es un héroe, para mi mejor que los de marvel, que nos ha ido dando lecciones cada día.

Y es que Pablo tiene razón, hay que seguir luchando siempre, superando cada obstáculo o dificultad que te ponga la vida. Y   hay que disfrutar, cada minuto que estemos aquí, es un regalo. Y nos quejamos por pequeños y tontos detalles cuando hay gente que lo pasa peor.  Abramos los ojos. La verdadera felicidad se encuentra en ayudar, en ser feliz y hacer felices a los demás.

Gracias Pablo, siempre un ejemplo. SIEMPRE FUERTE!


Llega mi turno:

Al recibir el correo de Alejandro con el tema de hoy, se me ha dibujado una sonrisa en la cara, ya que me ha hecho mucha ilusión la elección de este caso. Tenía ganas de escribir sobre esta persona y agradezco la oportunidad que me has brindado, Alejandro. Os cuento:

Cada semana, a través del e-mail, pactamos sobre qué asunto queremos escribir. Entre los dos, mostramos previamente varios de las temáticas sobre los que podemos reflexionar y tras deliberarlo, Mr Voldemort se decide por el que más atractivo le resulta. Esta semana estábamos un poco atascados, porque no nos inclinábamos por ninguno con cierta facilidad pero esta noticia se nos cruzó tras echar un vistazo a las noticias. Pablo Ráez se ha hecho presente en todos los medios televisivos, prensa, imágenes espontáneas, homenajes y agradecimientos en las redes,... Una pasada, vamos. Y este testimonio ha acabado por convencer a Alejandro para detenernos, conocerlo y analizarlo. 

Hace un par de años lo descubrí por casualidad en una de las redes sociales que uso. Vi la foto de una persona totalmente desconocida, y me llamó mucho la atención la frase y el comentario que lo acompañaba, así que empecé a seguirlo y ... hasta hoy. He ido leyendo atentamente muchas de sus publicaciones y los mensajes que compartía. Me sorprendió como una persona que tenía por delante un futuro "un tanto incierto" y un panorama desolador derrochara una actitud de lucha y de ilusión por la vida y por todo lo que le rodeaba. Me ha encantado ser testigo de este camino, aunque sea a través de las redes. Y me ha hecho reflexionar muuucho. De esta persona, creo que saco varias conclusiones que me gustaría incorporar a mi vida y a mi día a día.

En primer lugar la ilusión que ha mostrado hacia la vida. Me cuesta creer que alguien en una situación así exprese máxima ilusión. Me imagino a mí ante algo parecido y me veo derrumbado, desencantado, peleado contra la vida y entristecido. Pero este chico expresaba todo lo contrario. Supongo que es una forma que ayude a abrir los ojos pero hay muchas personas que desbordan vitalidad. Me fascinan aquellas personas que saborean los momentos que tienen, que se apasionan con todo lo que les viene encima, que acogen una actitud positiva por vivir al máximo cada segundo. Y ante esto tengo mucho que aprender...

"Siempre fuerte", una frase que lo ha acompañado durante toda su "lucha" y que incluso se ha convertido en su reflejo, con un gesto muy característico. Creo que es tan necesario meterse de pleno ante cualquier causa que se nos cruce por delante que me ha hechor recordar la fuerza y el potencial que tenemos todos. Su caso es muy diferente porque depende de otros factores (en este caso una enfermedad), pero la invitación a pelear me encanta. Dicen que hay batallas que ya tienes perdidas si dejas de luchar o ni siquiera las has comenzado... y yo quiero ser un guerrero, un buen guerrero. Y he perdido tantas batallas por ambos motivos...

Es impresionante la influencia que ha tenido esta persona para movilizar a toda una región y que se multiplicaran las donaciones de médula. Admiro su capacidad de sensibilizar y de trabajar por una causa. Una causa que no era solo para él, fue un motivo para mejorar o beneficiar la vida de otros cientos como él. Me parece que tiene un mérito tremendo el haber conseguido esto y sobre todo, ha expresado que ha sido una de las cosas que más le llenó como persona. Debe ser verdad eso que dicen que ayudar a otros es gratificante...

El cuarto detalle con el que me quedo es con el cuidado de sus relaciones personales y de su expresividad hacia el amor. Seguramente, el camino es más sencillo si los tuyos están a tu lado (una evidencia que todos vamos descubriendo) pero él ha recalcado la importancia de su familia y de su novia, que estuvieron codo con codo en las diferentes fases de su enfermedad. Gracias a los que están con nosotros, cualquier itinerario se puede hacer más asequible, independientemente de las dificultades que nos vayan acompañando. Gran lección que muchas veces olvidamos (u olvido, mejor dicho) y que también me parece fundamental. Espero ponerlo en práctica y estar más cerca de los míos... Lo del amor mejor lo dejamos.

Para acabar este artículo, me siento agradecido con haber conocido la figura de esta persona y sobre todo, por la lucha abierta que ha despertado por una causa: dona médula. 

Espero que estas dos cabezas locas hayan estado a la altura de un persona grande, muy muy grande. SIEMPRE FUERTE!!!

 http://www.saludcastillayleon.es/ciudadanos/es/donaciones-trasplantes/donacion-medula-osea