domingo, 18 de marzo de 2018

LA PIRATERÍA

Lo prometido es deuda. Después de tres semanas, publicamos nuestro artículo el día señalado. Esta vez hemos decidido centrarnos en la piratería y este será nuestro tema de hoy. A ver que tal se nos da:

Piratería. Es pronunciar esa palabra y acordarnos de esas historias de las que disfrutábamos de pequeños. De Barbanegra, Garfio, Barbarroja, Jack Sparrow… Pero hoy no vamos a hablaros de ellos, sino de otro tipo de piratas: Los piratas informáticos. Este término se ha comenzado a utilizar en los últimos años para hablar de la gente que descarga, vende o compra tanto software como música o películas e incluso videojuegos por internet. Esto es ilegal, ya que se trata de una infracción del copyright, un uso no autorizado o prohibido de obras cubiertas por el derecho del autor.

La idea es multar a la gente que incumpla esta ley, pero ante esto, hay un problema. Casi todos por no decir todos, la incumplimos. Estoy seguro de que mucha gente se comporta como se supone que es lo correcto: Si quieren ver una película van al videoclub y la alquilan o bien la compran. Si quieren oír un disco, lo ven mediante youtube o lo compran. Parece sencillo, pero, ¿lo es?

La respuesta es no. Ante ello hay que preguntarse por qué, qué hace que la piratería sea tan utilizada.  Según el gran Stephen Hawking, todo tiene un origen, así que por supuesto, la piratería también.
En cuanto a música, yo creo que surge por el alto precio de los discos, es mucho más fácil descargar una canción en el móvil  con un par de clicks, que gastarse 15 euros más o menos en un disco de música. Por eso ha habido mucha gente inteligente que ha aprovechado esta situación y ha creado plataformas como Spotify. Gracias a estas plataformas, se puede tener música online y offline legalmente y sin gastarse cantidades desorbitadas de dinero . Hay distintas cuotas y dependiendo de cuál se elija, se puede disfrutar de distintos contenidos. Gracias a ello, tanto nosotros como los artistas, salen beneficiados.

Algo muy parecido pasa con las películas, que también tienen un precio muy elevado y esto hace que la gente prefiera descargárselas por internet, normalmente en forma de Torrent. A muchos seguro que esta palabra no os suena, “Torrent”. Un Torrent, es una herramienta para poder descargar contenidos pesados desde Internet.

Así que al igual que con la música, ha habido gente muy lista y podemos encontrar plataformas como Netflix. Existen unas tarifas y dependiendo de cuál se elija se puede disfrutar de series , películas…
La piratería de software, también es muy común. Los ordenadores hoy en día están plagados de programas como WORD, POWERPOINT… que se han ido pasado de un ordenador a otro. Ante esto se han planteado soluciones económicas ya que hay programas de distintos años, distinto nivel y distinto precio.

Por último, la piratería de videojuegos. Se pueden contar por millones la gente que tiene la play, la wii o la Xbox pirateada. Con muchísimos videojuegos y con muchísimas monedas en todos ellos. Estos trucos se pueden encontrar en páginas de internet y son muy sencillos de realizar.
Yo creo que el gran problema de la piratería es que se ha normalizado, en vez de tratarse como un tema serio, ya que es ilegal, se habla de él como si fuera una broma y cuando se le pide la opinión a la gente sueltan el típico: “Pero como todo el mundo lo hace…” Y aunque yo ahora mismo lo critique, también lo hago, las cosas como son.

La solución, desde mi punto de vista, es seguir utilizando plataformas como las que he citado (que no nos han pagado por la publicidad) para descargar este tipo de contenido. Y aunque todo el mundo descargue películas de internet, no hay porque ser todo el mundo. Por un momento, pensad en los artistas, que tal vez tardan meses en grabar un disco, o los actores que tardan otros tantos en grabar una película. Imaginaos cómo se tienen que sentir al ver su trabajo manipulado, regalado, en el Mercado Negro. Si queremos poder seguir disfrutando de música, películas e incluso videojuegos, hay que darle una vuelta y pensar en un gran cambio.

Pues vamos allá:

"Piratería": la RAE define esta palabra con tres significados diferentes, pero bastante relacionados. La primera es: "ejercicio de pirata". La siguiente que aparece es: "robo o presa que hace el pirata" y por último, la tercera: "robo o destrucción de los bienes de alguien". Y tal como ha comenzado mi socio a hablar en este artículo, me voy a centrar en la tercera (aunque como bien dicen, hablar sobre la piratería tradicional tiene lo suyo, piénsatelo melón).

Parece que una de las dificultades que nos acompaña en nuestra cotidianidad es la presencia de actos "piratas" en muchos en los ámbitos en los que nos desenvolvemos: internet, ropas, diseños, plagios, ... Nos enfrentamos a muchos "piratas" modernos que pueden atentar contra alguno de los casos citados apenas un par de líneas. Perdón, he dicho ¿nos enfrentamos?... Venga, como dice Alejandro, yo también mi incluyo en este clan maléfico, no voy a embaucaros. 

Hoy en día, tenemos todo a nuestro alcance. Cualquier servicio que deseemos, ya sea una película, cualquier canción, libro, prenda, … lo tenemos a un solo click con un alto grado de facilidad. Pero también podemos recurrir a los "mercados negros" para cada uno de nuestros deseos. Y esto, es una ventaja, pero también es una auténtica faena. Los sectores más afectados a día de hoy son el fútbol, el cine, la lectura y la música (si me centro exclusivamente en contenidos digitales) aunque esta lista es mucho más extensa. Una observación: dentro de estos datos, tengo que alegrarme que la lectura sea uno de ellos (menos mal).

La piratería tiene efectos muy negativos en el ámbito general de un país o de los propios usuarios: disminución de puestos directos de trabajo, las arcas públicas (el dinero de todos, vamos) dejan de ingresar una cantidad considerable para su funcionamiento habitual, perjudica a las empresas y protagonistas principales del sector implicado (cantantes, productoras, plataformas digitales, ...), descenso de garantías y calidad del producto seleccionado, ... Es decir, que todo esto de ser "piratas" no es que sea muy ventajoso para otros que no tenemos tan lejos.

Leyendo los motivos que alegamos los que pirateamos aparecen argumentos muy llamativos: falta de medios económicos para obtener su uso, falta de impunidad ante este tema, motivos prácticos y desconocimiento del daño que esto causa o que no se quiere ver y por último, uno de los que más me ha llamado la atención: “todo el mundo lo hace”.

¿Qué opinión tengo al respecto? Pues varias y muy diversas, la verdad. En primer lugar, creo que estamos aceptando y dando por válido algo que no lo es, lo cual, ya hace que la defensa de la piratería sea errónea: está fuera de la ley. Este propio argumento ya sentenciaría a todos los demás. Por otro lado y dejando esto de al margen durante unas líneas intencionadamente, considero que:

-El excesivo coste que tienen muchos de los productos hace que acudamos a obtenerlos en otros foros. Posiblemente, descendiendo el porcentaje de beneficios de esos costes facilitaría la adquisición legal de los productos.
 (en muchas ocasiones las grandes empresas nos están “dando el palo” y nos venden otras situaciones).

-Conocer la situación y las consecuencias reales de nuestros actos, podría abrirnos los ojos a muchos de nosotros, siendo conscientes del daño real que esto puede causar.

-Es algo muy difícil de controlar y esto no facilita erradicarlo con agilidad. El mundo digital, concretamente Internet, es un espacio paralelo en el que convivimos y que no tiene normas claras de convivencia. Creo que deberían darse muchos pasos en esta línea para mejorar este problema.


En fin, espero que poco a poco, nos vayamos concienciando de lo que supone convertirnos en piratas y del daño que estamos creando inconscientemente. Me despido hasta el próximo artículo, sujetando en mi hombro al loro Alejandro, que no deja de molestar. Me voy a descargar una serie... ahhh no no perdón, hemos dicho que a partir de ahora, vamos a intentar ser un poco más legales. 







domingo, 25 de febrero de 2018

ESTAMOS EN CRISIS!!!


Hemos estado un tanto inactivo en los dos últimos meses. Os tenemos que contar algo: hemos tenido nuestra primera crisis como compañeros de proyecto. Y hemos querido compartir nuestra experiencia con vosotros.

El otro día y tras varios intentos fallidos, estuve reunido con Manu para tratar algunos temas que teníamos pendientes.

El primero fue, decidir si vamos a seguir escribiendo el blog. Últimamente, hablo por mí, me ha costado más sentarme a escribir, la motivación era menor y las ganas también. Este tema creo que fue el más sencillo de decidir, ya que mi respuesta, fue un sí rotundo. Creo en este proyecto y quiero seguir llevándolo a cabo. Desde que Manu me lo propuso en un campamento de MarCha allá por el verano de 2016, he disfrutado escribiendo el blog y quiero seguir haciéndolo.

El segundo tema que teníamos que resolver, era decidir cada cuánto tiempo vamos a publicar. En cuanto a esto, os informo que va a haber un cambio. La idea es empezar a publicar cada tres semanas, el domingo. Prometemos cumplir los plazos y tener las entradas preparadas. Este cambio lo hemos decidido porque había semanas en las que se nos acumulaba el trabajo y no podíamos publicar y preferimos ampliar el plazo, que retrasarnos y por ello, haceros esperar. Siempre andábamos mal de tiempo, yo a veces incluso le enviaba a Manu las entradas el día anterior (él es que las cuelga), una locura.

Lo siguiente, fue hablar de los temas o contenidos sobre los que vamos a escribir de ahora en adelante en el blog. Estas últimas semanas, algunos de los temas que nos proponíamos no me gustaban mucho y aunque los aceptara no disfrutaba escribiéndolos y me costaba más. Por eso, tras un rato de reflexión, acordamos unos 10 temas, con los que seguro que disfrutamos nosotros escribiendo y vosotros leyéndolos. Temas que nos entusiasman, algunos de actualidad y otros de intereses que tenemos en común. No os cuento más, que me gustan las sorpresas.

También hablamos más a nivel personal, es decir, cómo nos sentíamos nosotros, ya que cuando nos cruzábamos rápidamente en el colegio, no nos daba tiempo a hablar. Yo, sinceramente, llevo un tiempo sintiéndome desanimado, cansado se podría decir, sin ganas de realizar cosas. Además de hablar con Manu sobre esto, que me dijo que siguiera ilusionado, que merecía la pena, hablé con otra persona que no citaré.

Esa persona me ayudó bastante ya que me explicó posibles causas de mi desánimo y me ofreció soluciones. Me dijo que nuestras vidas son como vías de un tren, siguen su curso y se van desviando, a veces hacia arriba y otras hacia abajo. El año pasado yo viví emociones fuertes, estuve tres meses en Inglaterra, país nuevo, gente nueva, una nueva cultura. Fue un año apasionante. Pero durante este curso, me tenía que bajar de la nube. Empecé el año contento, con ganas de afrontar nuevos retos. El problema ha sido no encontrarlos.

Por eso se me han ofrecido varios proyectos, nuevos objetivos de los que puede que os hable algún día. Esta persona, también me hablaba de que mi problema podía ser, que me he cansado de investigar. Hasta ahora llevo toda mi vida absorbiendo información, ya sea por libros, curiosidad personal, colegio…         Y tal vez, ya sea hora de utilizar esa información para algo nuevo. Cursos online, concursos… Hablando de concursos, hace nada quedé finalista en uno de literatura, así que estaros atentos porque cualquier día de estos subimos el relato. Pero, como os he dicho, esta idea, los proyectos personales, todavía tiene que tomar forma así que ya os contaré como va.

Quiero agradecer a Manu el esfuerzo de quedar conmigo y públicamente pedirle perdón por enésima vez por ese doble plantón que le di…

En resumen, que os animo a seguir leyendo porque nosotros volvemos con más ganas y más fuertes que nunca y esta vez vamos a pasárnoslo bien.

Mi visión acerca de nuestra situación:

Parece que todo tipo de parejas tienen sus fases. Y la nuestra, no lo iba a ser menos. Todo comenzó de forma maravillosa, cumplíamos nuestros acuerdos, nos animábamos a estar a tope y escribir, respetábamos los plazos… y poco a poco, esa fuerza inicial se ha ido diluyendo. ¡Mirando los últimos artículos que hemos escrito, no hemos dado señales de vida desde el… 28 de enero!!! ¿¿¿Y la anterior??? ¡Pues el 22 de diciembre! Es cierto que entre medias hemos tenido vacaciones pero… algo no va bien.

Hace unos días, tras un empujón de nuestra asesora (y también alguna que otra colleja y bien merecida, además), nos hemos puesto las pilas. Esto merecía una conversación seria entre los dos y con una pregunta muy clara ¿Qué nos está pasando?, ¿por qué no funciona?

He de reconoceros que iba con cierto miedo a esta reunión (por cierto, este curso no hemos tenido ninguna, ha sido todo a través de conversaciones de pasillo y cientos de correos). No tenía muy claro que nos comprometeríamos a seguir con ello y no dejaba de darle vueltas al tema. No me agradaba la idea de enterrar este blog.

¿Qué es lo que hablamos? Pues de muchos temas (este chico me iba cambiando de tema constantemente) pero, sobre todo, de cómo nos sentíamos y cómo nos encontrábamos respecto al punto en el que estábamos atascados.  Y fue una conversación muy enriquecedora. Ambos nos miramos y hablamos sin tapujos: estábamos con poca motivación a la hora de enfrentarnos a este blog. Posiblemente los temas que estábamos tratando no eran lo más motivantes posibles, las miles de tareas que nos acompañan cada semana nos estaban invitando a enterrarlo, la falta de comunicación entre nosotros, la desmotivación personal en la que nos encontramos ambos, …

Lo que más me llamó la atención es este último aspecto. ¿Qué casualidad que nos encontremos en un mismo punto, o al menos, tan similar! Para mí, la mayor dificultad está siendo esta. Puedo confesaros que me he sentado muchas veces a escribir y soy incapaz de escribir dos palabras seguidas. ¡Y es algo literal! Estuvimos divagando sobre esto un largo tiempo, pero lamentablemente, no tuve la solución para ninguno de los dos. Sigo investigando sobre ello, a ver si doy con la clave…

Respecto a la reunión, pues me fui muy feliz y satisfecho. Ambos hemos apostado por este proyecto tan chulo y queremos seguir trabajando en ello. Hemos acordado algunas modificaciones, pero seguro que nos ayudan a mejorar nuestro trabajo. Como acuerdos generales que podamos compartir, pues son sencillos:

-A partir de ahora, publicaremos los domingos (el jueves estaba siendo una losa importante para los dos).
-Ampliaremos la periodicidad de nuestras publicaciones. A partir de ahora, lo haremos cada tres semanas.
-Recortaremos nuestras entradas, ya que estaban siendo muy largas y pesadas de leer.
-Ya hemos organizado los temas sobre los que vamos a hablar (a no ser que algo se nos cruce.

Para concluir, pues simplemente quiero dar las gracias a mi socio. Gracias por apostar por esto, por querer continuar con este trabajo común tan diferente y gracias por alentarme y motivarme en un momento convulso y extraño. ¡Nos vemos pronto!

domingo, 28 de enero de 2018

LA JORNADA EDUCATIVA

Volvemos con muchas ganas, y la primera propuesta de nuestro autor se centra en las posibilidades que nos ofrece una jornada escolar ¿Es más adecuada una jornada partida o una continua? Vamos a ver que nos cuenta Alejandro:

Lo primero, Feliz Navidad  y Feliz Año Nuevo.
En la entrada de hoy, vamos a debatir sobre si es mejor la jornada partida o la jornada continua, ya que en mi colegio, el jueves día 18, los padres votarán si en infantil y primaria se cambia el modelo actual,  que es jornada partida.
Os daré algunos datos acerca de mi colegio:
En infantil y primaria, actualmente,  el horario es de 9:30 a 13:00 y de 15:30 a 17:30, en cambio en la ESO, el horario es de 8:00 a 14:00.
El nuevo horario para infantil y primaria sería: de 9:00 a 14:15, clases (obligatorio) , de 14:15 a 16:00, comedor (opcional) y por último de 16:00 a 17:00 talleres gratuitos (opcional).
En Palencia, a día de hoy sólo queda un colegio que no ha dado el salto a jornada continua, y ese es el mío.
Os plantearé una serie de argumentos a favor y en contra, a ver qué os parece:

JORNADA PARTIDA
A FAVOR:
Sin duda, la mayor ventaja de la jornada partida, es la posibilidad de poder descansar al mediodía. Muchos niños, que llegan fatigados, seguro que lo agradecen.
Durante la jornada partida, por la mañana, pasan tres horas y media desde el desayuno a la comida, incluyendo un almuerzo a media mañana. Gracias a ello se pasa sin comer el tiempo recomendado.
EN CONTRA:
Recuerdo mis seis años en primaria y el horario me parecía un rollo, llegar a casa, hacer mis deberes, comer y vuelta al cole. El tiempo de la comida se me pasaba volando.
Hay una cosa que me molesta muchísimo en mis partidos de fútbol y es el descanso. Para mucha gente, es un alivio, para mí no. En el momento en el que me ya me he metido en el partido, lo paran. Pues con las clases me pasaba igual. En primaria, en la primera hora de la mañana estás dormido, en la segunda ya mejor, en la tercera ya vas a tope y te paran. Luego vuelves por la tarde y ya no da tiempo a coger esa carrerilla.
Salir a las 17:30 hacía que las extraescolares tuvieran que comenzar a esa hora como muy pronto, con lo cual el tiempo libre o para hacer deberes era menor. Es verdad que había gente que los hacía al mediodía, pero el día que no podías… Te quedabas sin tiempo libre.


JORNADA CONTINUA
A FAVOR:
El rendimiento de los niños es mayor si la jornada es continua y no se detienen para descansar. Está demostrado que su atención durante las primeras horas de la mañana es mayor.
Terminando a las 14:00, nuestras actividades extraescolares se pueden desarrollar durante toda la tarde y tenemos más tiempo libre.
Concentrar las horas colegiales durante la mañana, hace que los padres puedan organizarse mejor y no tengan que llevar a los niños dos veces al colegio, lo que puede suponer un problema para ellos.
EN CONTRA:
Hay quien afirma que ir 6 horas seguidas al colegio cansa y hace que los niños rindan peor.
Los niños comen más tarde, lo que es menos recomendable para su salud.

SISTEMAS EDUCATIVOS POR EL MUNDO
Según la revista “Forbes” los tres mejores sistemas educativos del mundo son los de  Bélgica, Suecia y Finlandia. Os informo:
BÉLGICA
En Bélgica, el horario es de jornada continua, clases de 8:00 a 3:00 .
SUECIA
El colegio comienza sobre las 8:00  y acaba sobre las 14:00 o las 15:00, dependiendo de la edad, así que también es jornada continua.
FINLANDIA
Todos hemos oído hablar del maravilloso sistema educativo finlandés.
En Finlandia, también tienen jornada continua.


MI OPINIÓN
Como hemos visto, en los tres mejores sistemas educativos del mundo, la jornada escolar es continua. Eso, en principio, demuestra que es un método muy eficiente.
Yo he tenido jornada partida y continua, en primaria y la ESO respectivamente. No sé si la jornada continua será la más productiva, pero si es la que más me ha gustado. En primaria, el tener que ir dos veces a clase, me producía una sensación muy amarga. En la ESO, me canso muchísimo menos yendo a clase una sola vez, es más tiempo, pero no se nota.
La verdad, no me importa el resultado de la votación, yo ya he pasado la etapa de primaria y aunque tenga una hermana cursándola, tampoco creo que vaya a cambiar mucho mi rutina. Si hubiera coincidido con mi tiempo en primaria, hubiera llorado a mis padres para que votaran jornada continua. Por fin, en Maristas, han decidido dar la oportunidad de votar.

¿Y vosotros, que tipo de jornada preferís?


Bastante interesante la propuesta que ha hecho mi compañero. Voy con mi parte:


En primer lugar, quería comenzar disculpándome con mi compañero de batalla. Os puedo asegurar que este tema lo tenía preparado a tiempo para su publicación (ha sido puntual con su entrega), pero parece que se me está complicando mi parte de la tarea. Mi falta de inspiración y de compromiso en estas semanas me está pasando factura. Intentaré analizar qué está pasando para buscar soluciones porque lo tengo claro, este proyecto merece la pena.

Centrado ya en la entrada de hoy... ¡Qué tema tan interesante! Me dice este hombrecillo (ya le va cambiando hasta la voz, es muy gracioso) que me incline hacia una u otra, y la verdad, no lo tengo muy claro. ¿Jornada partida o continua? Encima en mi colegio acabamos de debatir y votar sobre ello.

Como estudiante, no tengo ninguna duda. Mi decisión se decantaría por la jornada continua. Haciendo un esfuerzo tremendo en recordar cuando yo viví esto de ir a clase a que me soltaran todo tipo de "chapitas", uno de los esfuerzos que más hacía y más me costaba era convivir con un horario de mañana y tarde. Me vienen a la cabeza las eternas luchas en las que tenía que combatir contra el sopor de las 15:30, el desánimo de tener que volver rápidamente a clase sin poder disfrutar de un tiempo de desconexión, de salir prácticamente de clase con la noche encima, de tener la sensación que los días eran muy cortos ya que apenas teníamos tiempo (entre que llegábamos, tareas otras actividades,...) se nos iba rápidamente el día y vuelta a empezar. Lo único que me gustaba de ir en ambos momentos del día era poder estar con la gente que me encontraba, pero como íbamos a clase, tampoco era algo primordial ni muy motivante con el paso de los años.

Mis sensaciones cambiaron cuando ya entrando en BUP o COU (sí, soy de las últimas promociones que estudió EGB y esas cosas), dedicando solamente la mañana a trabajar. Posiblemente, puedes pensar que estoy disfrazando un ataque premeditado contra la jornada partida, pero sí que recuerdo que prácticamente todo eran ventajas: mayor tiempo para organizarme (lo justo, que zanganeaba mucho), disfrutar de las tardes y de varias actividades mezcladas con las famosas tareas o alguna que otra siesta, mayor sensación de aprovechamiento del tiempo (por las tardes también había luz natural del sol),... 

Como profesor, o medio profesor (mejor dicho), pues tengo mis pros y mis contras de cada una de ellas.

¿Qué aporta la jornada continua? Sobre todo, concentrar todo el trabajo en un bloque de mañana, que permite liberar a nuestros alumnos de esa carga por las tardes. Es cierto que supone un esfuerzo extra, ya que al estar todo concentrado en un mismo gran bloque, pues también llega a pesar en su atención, pero a pesar de todo, creo que compensa.

Otro de los argumentos que expongo tendría que ver con la conciliación familiar. El hecho de tener solamente ocupada la mañana, puede permitir que cada casa pueda disponer de mas tiempo para estar juntos (claro, también añado que solamente lo pueden hacer los que tengan un horario similar porque para otros tantos se complica más la situación).

Una tercera ventaja sería la organización de las tardes. Los alumnos pueden gestionar de una manera más productiva este momento, sin tener que organizar sus actividades con una franja horaria tan apretada, facilitando la hora de irse a dormir, dedicando un tiempo más holgado y descansado para sus tareas.

Por último, ahora solo pensando en los profes, pues nos vendría bien disponer de un espacio más prolongado para poder programar y organizar la cada vez más complicada vida colegial y educativa, contar con más espacios liberados para reunirse y evitar tanto concilio en los pasillos.

¿Hay algo en contra de este tipo de jornada? Pues no mucho, pero se me ocurre que el esfuerzo considerable que hacen los alumnos para aprender lo mismo en menos tiempo y con un horario más pequeño no creo que sea una ventaja para ellos. Seguro que el grado de atención es una dificultad que tendríamos que enfocar de alguna manera para evitar que les pase factura. 

¿Y la jornada partida? Pues según os contaba mi experiencia y la que he visto en varios de los alumnos de los últimos años, se podrían sacar los argumentos a favor y en contra de esta postura, pero creo que por lo que he detallado, ahora mismo, y sin tener una experiencia docente en la jornada continua, me posiciono a favor de intentarlo. 

Viendo la experiencia de estos años de "luchas internas" dentro del colegio por una u otra, también extraigo varias conclusiones:

-Creo que no hay una jornada única infalible. Ambas aportan beneficios a los alumnos ni ningún planteamiento científico ha desmontado claramente a la otra. Aunque es un tanto extraño que los profesores, por norma, tan solo nos posicionemos en la jornada continua ¿miramos solo por los alumnos o estamos anteponiendo otros intereses (esta pregunta puede escocer)?

-El planteamiento de la decisión está condicionado en función de la situación familiar que existe en cada hogar. Y en cada caso, creo que el colegio debería dar respuesta a las necesidades personales ¿Dónde está el límite? Buena pregunta...

-Creo que el planteamiento de la jornada continua en nuestra región tiene que ver más con una moda y con el contexto social y económico en el que nos desenvolvemos, por lo tanto, lo ideal es que cada centro pudiera adaptarse a las realidades en las que se desvuelve.

Vamos a ver qué resulta.... 




viernes, 22 de diciembre de 2017

ES NAVIDAD

Y aquí llega nuestra última entrada del curso, y cómo no, vamos a tratar sobre el tema de la Navidad. Vamos allá:

LAS NAVIDADES POR EL MUNDO

En esta entrada, hemos decidido montarnos en el carro de Papá Noel  y dar una vuelta al mundo descubriendo como se vive las Navidades en otros sitios

Alemania:
En Alemania, la Navidad comienza el día 6 de Diciembre.  Los niños dejan sus zapatos en la puerta de las casas y si han sido buenos, San Nicolás los llena de chocolates y golosinas, si no, les deja ramas secas.
EL día 24 también celebran la llegada de Papá Noel, aunque en algunas partes de Alemania, es “Christkind”, un enviado de Jesús.

Japón:
En Japón, el día 24 de Diciembre es conocido como “El día de los enamorados” .
En Año Nuevo es cuando los niños reciben regalos, ya que es considerado un día de buena suerte.

Suecia:
El 13 de Diciembre se celebra la “Noche de Santa Lucía”, donde las protagonistas son las niñas, que se visten con túnicas blancas y una corona de candelas

Rusia:
La Navidad se celebra el 7 de Enero, cuando viene una viejecilla conocida como Babouschka.
En la comida se sirven 12 platos y sopa de remolacha.
Además, su Papá Noel es conocido como Ded Moroz, que llega el día 1 de Enero con los regalos

Italia:
En Italia, un cuento popular habla de que cuando los reyes magos iban a ver al niño Jesús se desorientaron. Se encontraron con una viejecilla que les contó cómo llegar a Belén. Lo hizo mal y se perdieron. Esto hizo que los Reyes llegaran tarde y por eso la viejecilla, conocida como “La Befana”, cada 5 de Enero lleva regalos a las casas y las limpia.
En Nochebuena, tiene lugar una gran cena, “La Vigila di Natale”, a base de pescados y un surtido de postres donde es muy común ver el  famoso “panettone” italiano.

Brasil:
En Brasil, Papá Noel es conocido como Papai Noel y reparte los regalos en un clima muy caluroso, como si fuera verano. Su vestimenta no es roja y acolchada sino que es más ligera y hecha de seda ya que hace muchísimo calor y eso de dar regalos sudado no está bien visto. Papai Noel lleva los regalos a los niños tras la cena navideña, llamada “Ceia de Natal”, donde se suele comer pavo.
Además, durante la noche de Nochebuena, las playas brasileñas de Ipanema y  Copacabana se tiñen de fuegos artificiales.

Estados Unidos:
Para dar comienzo a esta gran fiesta, en las grandes ciudades de EEUU hay desfiles navideños. Las ciudades,  inundadas de adornos, árboles navideños y guirnaldas, alumbran el país. Como bien podemos ver en las películas, la mayoría de casas estadounidenses están repletas de luces y adornos. Los regalos, que se abren el día 25, suelen ser pijamas de franela.En las cenas de Navidad, abunda  el pavo y el puré con distintas salsas.

Argentina:
Al igual que en Brasil, en Argentina hace calor y sol durante las navidades, aun así las casas son decoradas con miles de luces y en las puertas se coloca un calcetín rojo. En Argentina también tienen Papá Noel.

Nuestro viaje tiene como última parada España y quiero contaros como son mis Navidades.
Sin lugar a dudas, disfruto mogollón, casi un mes con mi familia sin tener que preocuparme de exámenes, deberes, estudios… Nunca olvido que la Navidad tiene un sentido religioso y me encanta visitar distintos Belenes.

Mis Navidades comienzan el día 24 de Diciembre con una gran cena, con mi familia por parte de mi madre. Sobre las 12 de la noche, suele llegar el “Olentzero”, un personaje de la tradición navideña vasca. Es un carbonero que reparte regalos por el País Vasco en Navidad.

Todo continúa el día 31, fin de año, esta vez con mi familia por parte de mi padre. Otra cena muy divertida, en la que tratamos de organizar siempre, alguna pequeña función con mi prima, para sacar una sonrisa a los presentes. A las 12, que parece la hora de referencia en mis Navidades, comemos las uvas.

Para acabar, el día de Reyes.  La noche anterior siempre dejamos algo de comer para ellos en el salón y agua para los camellos que llegan cansados. Al día siguiente, todos juntos abrimos los regalos que nos han traído.

En cuanto a la decoración, siempre ponemos un árbol de Navidad, mostrando especial interés en la colocación de la estrella.

Antes, siempre colocábamos un pequeño Belén en alguna estantería, pero la verdad es que la pérdida de figuritas y la falta de tiempo, han hecho que el Belén este año se quede en su caja.
Yo ya os he contado como son las Navidades en distintos países, también como las disfruto yo.

Y vosotros ¿CÓMO VIVÍS LAS NAVIDADES?

¡Feliz Navidad!

Es el turno del que dice que es "profe":

Debo reconoceros que acabo de leer el artículo de este chico y me ha quedado sorprendido acerca de la cantidad de información que ha aportado a esta entrada y que realmente desconocía. Creo que jamás, o al menos intentando ser consciente ahora mismo, he caído en la cuenta de investigar qué ocurre en el mundo en el momento que yo celebro estos días. Buen trabajo, paquete! Espero que haya algo de verdad en todo lo que dices (se suele inventar muchas cosas, y en el fútbol más aún)

Me decía mi "socio" que hablara sobre la Navidad y como yo solo conozco lo que vivo desde un aula (aunque ya ni eso) o de un centro, voy a ver que sale (preparaos para una "chapita interesante"). Y... ¿qué es la Navidad en mi colegio? Bonita pregunta, aunque no me atrevo a mojarme mucho sobre esto, ya que se vive desde diferentes realidades.

En primer lugar, estas fechas son la urgencia del descanso, Más allá de motivos emocionales, familiares, celebrativos,... uno de los principales argumentos por lo que es deseado este momento es porque está situado al final de un primer trimestre duro y largo. Y claro, es un horizonte goloso el querer parar y recomponerse ante los diferentes frentes que asumimos tanto alumnos como docentes. Dejamos atrás cientos de "batallas" y estamos con nuestras baterías muy desgastadas. Se percibe en nuestra paciencia, en muchos de los estados de ánimo o en las conversaciones de cada día. Prácticamente todas recogen la necesidad de parar ya. 

Y ya centrándome en el tema propuesto, voy a intentar contar que se vive desde dentro de un cole en estas fechas:

-La ambientación de las clases: los profes nos volvemos "locos" (en el buen sentido) por adornar con diferentes propuestas estilistas nuestras puertas, o  nuestros pasillos, o las paredes, o añadimos mensajes que queremos destacar, colgamos cajas que simbolizan regalos, alineamos figuras de belenes (tendríamos que tener la posibilidad de observar cada uno de estas representaciones),... Lo que más me llama la atención son las auténticas obras de arte que se diseñan en las puertas. Yo que he sido un zote toda la vida con lo referente a la decoración (y sigo siéndolo, nos os penséis que estoy madurando con esto), valoro cada día más la dedicación de muchas personas por intentar ofrecer a sus chicos un lugar acogedor y que refleje este periodo navideño. Podemos pensar que solo es una puerta, pero que el primer contacto visual del día sea esto... refuerza mucho la actitud con la que vas a entrar en ese lugar tan tétrico.

-Las campañas de solidaridad: en este periodo aflora un sentimiento común y muy fuerte hacia el más necesitado. Es muy humano el ocuparse de aquellos que tiene una serie de dificultades. Recogemos kilos, roas, juguetes,... Realmente siento rabia hacia este planteamiento. Que solo en estos momentos nos acordemos de los que más lo necesitan, me parece algo egoísta y una especie de parche que nos montamos para vivir con cierta tranquilidad estos días festivos. Tal y como están las realidades sociales, el paro, el umbral de pobreza,... Me podría quedar con la reacción y que algo se hace por este sector, pero para mí, no es suficiente ¿el resto del año, qué?

-Las notas de final de trimestre: Uyyyyy!!! Llegan las primeras felicitaciones y los primeros sustos, y claro, según te haya deparado el destino, o tu trabajo anterior (más bien esto), pues comienzas las vacaciones de una forma u otra. Cantidades de exámenes, trabajos, cuadernos, exposiciones,... todo tiene su recompensa o su peso en una palabrita que dice: sigue así o espabila. Y no veáis el trabajo y los quebraderos de cabeza que ocupan este tema. 

-Los festivales de Navidad: si hay algo que con el paso de los años he aprendido a valorar es este tema. Os sitúo: si hay un personaje torpe para bailar, cantar, moverse, representar,... ese soy yo. Y como no me veo muy diestro en estos escenarios, pues ha sido algo superior a mí todos estos años. No podía con ello, odiaba preparar escenas, bailes o similares ¡Qué mal lo he pasado! Pero os puedo asegurar que me encanta ver todo el trabajo que refleja una simple obra o representación de tres minutos. 

La cantidad de horas que los chicos invierten en aprenderse un papel, dos pasecitos de baile (yo mas bien semanas) y con la ilusión y ganas que lo abordan... es espectacular. También es un momento tremendo para apreciar a alumnos que han estado más tapados u otros que tienen unas habilidades extraordinarias en el mundo del espectáculo y que hasta ahora desconocíamos. O para ver a otros que superan el miedo escénico, o que sacan su desparpajo frente a cientos de espectadores,... ¡Qué ciego he estado con esto! Destaco también el papel del profe en algo así: nos ofrecen su perfil de coach, de coreógrafo, de diseñador, de músico,... todo un reto, la verdad. ¡Qué profesión tan grande!

La Navidad, por tanto, es una época diferente que cambia a un cole. Varían rutinas, actitudes, lugares,... y el ambiente que se respira es muy especial. ¡Acercaos a uno para ver si es verdad!

Desde aquí aprovecho a felicitaros estas fiestas y que disfrutéis de los vuestros en está época del año. ¡Feliz Navidad!


miércoles, 29 de noviembre de 2017

HABLAMOS DE LOS RECREOS


Sin lugar a dudas, todos los niños tenemos un momento durante las seis horas de clase en el que nos sentimos más cómodos. Hay gente que disfruta muchísimo con la hora de inglés, otros con la de educación física y algunos incluso con la de matemáticas, no, no es broma. Yo he tenido la mala suerte de escoger la hora más corta, sólo media, la del recreo.

Aunque muchas veces se pase volando, existen miles de cosas que podemos hacer en un recreo.

Juegos:
De pequeños siempre andábamos con juegos como:
El pilla pilla, la comba, el león y las cebras (una persona que persigue a los demás para “comérselos”) papás y mamás o juegos que inventábamos y olvidábamos el mismo día. 
A medida que nos íbamos haciendo mayores, aquellos juegos de niños ya nos aburrían y empezaron a interesarnos los juegos con balón:
Ese de marcar “gol” en las piernas de los demás, un juego que creo que se llama “vidas”, en el que había que lanzar el balón a los compañeros para salvarles o eliminarles.

Pero ha habido juegos que durante estas dos etapas siempre han estado presentes y que durante unos meses marcaban “la moda”, sólo se jugaba a ello. Juegos como:
Las canicas, que llegabas al patio y había miles tiradas por los suelos y alcantarillas.
Las peonzas, que no había sitio donde no hubiera alguien rodándolas.
Los cromos, todo el mundo hacía alguna colección.
Unas gomas raras, que nos poníamos como pulseras y las lanzabamos.
Y así una enorme lista.

Ahora, sólo pensamos en dos juegos:
Fútbol y baloncesto.
Casi todos, por no decir todos los niños de la clase, juegan a alguno de estos dos deportes en el recreo. No tiene porque ser el deporte que practicamos de normal, mucha gente de fútbol juega al baloncesto en el recreo y viceversa. Normalmente en fútbol, que es a lo que yo juego, nos dividimos en A y B, en baloncesto creo que hacen nuevos equipos cada día.

Como he dicho no todos jugamos a alguno de estos dos deportes. Hay gente que en los recreos se sienta en un banco y se pone a hablar con sus amigos, otros que lo único que hacen es dar vueltas al patio. Seguro que dentro de nuestro colegio hay mil juegos más pero estos son los únicos que conozco o que recuerdo.

En cuanto a los problemas o conflictos en los recreos, tengo que decir que en este sentido hemos mejorado. Parece que a medida que nos hacemos mayores vamos necesitando menos la figura del profesor vigilante. Cada vez las riñas van yendo a menos hasta que desaparecen.

En primaria, en nuestro colegio, desde hace años emerge la figura del alumno ayudante. Un grupo de alumnos que trata de resolver los conflictos que haya en el patio durante el recreo, van con petos fosforitos para reconocerlos. Esos alumnos quedan un día por semana para prepararse y formarse como alumnos ayudantes.
¿Pero el recreo es necesario? ¿Cuántos debería haber?

Estas dos preguntas son objeto de debate. Como ya sabéis (Si no id al link que os dejo al final) yo en Inglaterra tenía dos recreos. Uno de ellos para almorzar y otro para comer. Los dos me resultaban importantísimos. Desde luego no me importaría tener hora y media de recreo, aquí, en España. Es un momento para descansar, jugar, relajarse y comerse el almuerzo. Yo siempre llevo almuerzo. Mucha gente trae un bocadillo, yo tardaría todo el recreo en comérmelo, así que llevo llevo frutos secos, una fruta, una barrita de sésamo.  

Al principio yo no creía que el almuerzo fuera importante pero tras un año de experiencia en la ESO ya creo que es necesario, o si no, no llego a última hora.
  
Para acabar, me gustaría hablar del recreo a través de los tiempos, de su evolución.
Empezando cuando mis abuelos eran pequeños y pasando por mis tíos y padres.
Vamos a ser educados y empezar por los mayores. Mis abuelos de pequeños fueron a colegios sólo para chicos y sólo para chicas.

Los chicos en el recreo salían al patio, con una gran pared para jugar al fútbol, a pala y a pelota (estos dos últimos deportes vascos) y una parte exterior para jugar al baloncesto, con un par de canastas y a las chapas (carreras) . Las chicas, por otro lado, tenían los pasillos del colegio para jugar a las tabas, la mariquita, el diávolo, la soga…
Su recreo duraba unos 20 minutos.

Y en segundo lugar voy a hablar del recreo en la generación de mis padres y tíos. Juegos como la soga, goma, cromos, fútbol, baloncesto, escondite, cadeneta, canicas, chapas eran los que ocupaban sus 30 minutos de recreo. Era en un patio muy grande con varios campos de fútbol y varias canastas de baloncesto.
Pues esto sería el recreo, ¿Y el tuyo, cómo era?

Una vez que Alejandro ha expuesto su trabajo, voy con mis aportaciones:

El recreo es ese momento del día que todos los que hemos sido alumnos, o lo son en estos momentos, destacamos como el más importante de cada jornada. Un espacio mágico donde podemos descansar, donde almorzamos los “menús” más variopintos jamás imaginados, donde jugamos sin cansarnos a las múltiples opciones que tenemos al alcance y un momento tremendo para conocer más y mejor a la gente con la que convivimos cada día unas cuantas horas. Poco más puedo explicar porque cualquier persona es capaz de narrar cientos de historias y experiencias en el instante más valorado de cada colegio.

Mi pregunta a raíz de la propuesta que ha presentado Alejandro es la siguiente: ¿está bien planteado y aprovechado este momento escolar?

Parto de la base de que es un momento esencial. Que los chicos tengan un momento de descanso hacia la mitad de su jornada es muy necesario. Podríamos valorar si se queda corto el tener solo uno, pero que puedan aprovechar para desconectar y coger energías creo que no es muy discutible.

Mi cuestionamiento llega cuando observo la disposición espacial del terreno que comprende el patio. Y de las limitaciones que esta colocación nos ofrece. Si preguntáramos a cualquier persona sobre los elementos que estaban presentes en sus respectivos patios saldrían porterías de fútbol, canastas de baloncesto y algún elemento deportivo más. Y hoy en día, esa distribución no ha variado mucho.

¿Es una crítica? Sí, claramente. Creo que un patio no debe tener solo esos elementos. Debe ofrecer muchos más espacios para responder a las diferentes necesidades de muchos más alumnos. Por supuesto que deben seguir las famosas porterías (algo tremendamente utilizado, aunque debemos ser conscientes de los tremendos conflictos que surgen), pero creo que al apostar únicamente por lugares deportivos y competitivos, perdemos oportunidades de generar una mejor convivencia o de dar respuesta a un perfil de alumnos que están “perdido” porque no encuentran su sitio.

¿Os imagináis un patio con diferentes rincones? Me explico. Sueño con un lugar que pueda ofrecer:
-Lugar de lectura: para aquellas personas que les apetezca relajarse con un buen libro.
-Almacén con material de juegos: armario o zona del cole que custodien y organicen los alumnos y que puedan acceder en función de los intereses y necesidades. Podría sostenerse a partir de recursos que ya no se utilicen.
-Zona de juego libre: un lugar del patio que puedan situarse chicos y chicas y donde no estén obligados a practicar deportes ya definidos. Un lugar donde puedan organizarse y con una amplitud adecuada (los espacios que quedan “libres” suelen ser los menos agraciados).
-Zona de radio: que mejor oportunidad par un grupo de alumnos que gestionar una “radio” casera que amenice el tiempo de recreo, y que les posibilite aprender sin que ellos se den cuenta.
-Zona de resolución de conflictos: cada vez hay más lugares destinados a este asunto. Los conflictos se dan frecuentemente y el ofrecer un lugar para poder resolverlo, con pautas y con imágenes de ayuda.
-Zona de juegos tradicionales: en cada época del año aparece una divertida “moda” que secuestra el interés de nuestros chicos y qué mejor oportunidad que el patio del cole ofrezca la posibilidad de ofrecer exhibiciones, partidas,…


Esto que acabo de exponer es un reto. Me encantaría que el recreo se convirtiera en un mar de posibilidades que permita cubrir las necesidades y llegar a los intereses de un mayor grupo de alumnos ¿Es posible? Siempre!!! ¿Qué os parece?

jueves, 2 de noviembre de 2017

ALGO DIFERENTE, QUE ES HALLOWEEN!!

Nuestra publicación de esta quincena coincide con un día que está cogiendo mucha fuerza en los contextos escolares y nuestro escrito no ha querido dejarlo pasar por alto. Nuestra tema de hoy es Halloween.

Alejandro quería presentarnos un relato propio de estos días. A mí me ha invitado a hacer otro, pero me ha costado tanto que me he visto incapaz de sacar algo decente para esta entrada, por lo que me he visto obligado a hablar simplemente sobre ello. Os presentamos nuestro trabajo:


EL MONO

El doctor Raulkenstein, se hallaba en su cueva aquel 1 de Noviembre, el cielo oscuro y el sonido de unos temibles relámpagos, sólo empeoraba la situación.

Raulkenstein, Raúl para los amigos, estaba terminando su última creación, que cambiaría el mundo, algo novedoso, espectacular… Un Mono. Pensaréis: ¡Que decepción! Yo también pensaba así, pero ese Mono, con M mayúscula era diferente, especial. Estaba dotado de unas características extraordinarias: Superfuerza, superinteligencia y cronoquinesis (poder para controlar el tiempo). La terrorífica idea de Raúl, era soltar al Mono por la ciudad y que sembrara el terror, hace un mes le habían despedido y la gente lo iba a pagar.

 Llegaba la hora de despertar a la criatura, cambió un par de cables de lugar (el Mono, estaba controlado a través de mecanismos mecánicos), preparó el mando a distancia (que tenía dos botones: “apagar” y “destruir”) y le despertó, de la única forma posible, con una terrorífica canción. Raulkenstein comenzó a cantar y vio como al Mono, se le abrían los ojos, e iba incorporándose. Estaba listo para atacar.

Tras una larga hora de pruebas en la que Raulkenstein comprobó el estado del Mono, decidió soltarle. Le ordenó empezar atacando la parte norte de la ciudad, la gente de allí no tuvo capacidad de reacción y fue tragada por el Mono y convertida en… Gominolas. ¿Sorprendente verdad?, aquella criatura, todo lo que se comía, lo expulsaba al instante en forma de gominolas.

Con la superfuerza, el Mono se impulsaba para ganar en velocidad a sus víctimas, la superinteligencia, le permitía conocer los recorridos posibles y todas las calles y escondites frecuentes y con la cronoquinesis, podía parar el tiempo en caso de que algún valiente policía intentará dispararle. Tenía un diseño perfecto. Raulkenstein, reía, su creación no tenía fallos. Era hora de atacar la parte Sur de la ciudad, Raúl lo ordenó pero el Mono no obedecía, por si acaso pulsó “apagar” pero tampoco, el botón destruir se había quedado enganchado.

El Mono, se estaba comiendo aquello que veía: Edificios, coches… y todo se estaba llenando de gominolas. Raulkenstein, no sabía qué hacer, el Mono estaba destruyendo su ciudad… Pero, si el Mono ya no le obedecía, él también estaba en peligro. Empezó a correr para refugiarse en su cueva.
Ya dentro, empezó a juntar pociones e ingredientes  para lograr una mezcla que durmiera al Mono,: Orejas de sapo, lengua de jabalí y… Le faltaba algo, no podía ser, necesitaba: Una gominola de fresa. 
Era su día de suerte porque hoy, por la ciudad había millones de gominolas y seguro que había alguna de fresa. El sabor dependía del color de lo que el Mono comía y ese día… Tenía que haber mucha gente de rojo por la ciudad.

Tras un buen rato buscando y sólo encontrar gominolas de naranja, limón, coca-cola y pera, Raulkenstein, estaba desesperado.

Su única opción, era tender una trampa al Mono y colocarle alguna cosa roja para que se la  comiera. Buscó por allí y encontró un tomate, ¡perfecto!
La idea era colocar una red, atada a los cuatro edificios más cercanos y  un sistema de poleas que haría elevarse al Mono hasta quedar atrapado, las cuerdas, hechizadas, eran irrompibles y además invisibles. El plan era increíble. Lo preparó todo y esperó a que llegara.

Cuando empezó a oír sus fuertes pisadas, se escondió y dejo aquel tomate en el suelo, el Mono, sorprendentemente hambriento, se acercó y rápidamente Raulkenstein activó el mecanismo. Aún atrapado tenía hambre y se tragó el tomate, empezó a agitarse, a ponerse un poco verde y lo vomitó, el Mono era alérgico al tomate. Raulkenstein sin ideas y sin ninguna esperanza se dejó comer por el Mono.

Al fin y al cabo, ser una chuche, no podía ser tan malo.

Una vez que Alejandro ha compartido su texto (por cierto, el tal Raulkenstein me suena...), voy a hablaros sobre este día.


Soy un usuario activo de Twitter y a lo largo de estos días, me ha llamado especialmente la atención la cantidad de tuits que nos ofrecen las cuentas de muchos de los colegios a los que sigo. ¡Qué cantidad de imágenes y acciones centradas en este día! Esta fiesta se ha apropiado e inundado la vida de los centros y de los más pequeños (y los que no son tanto).

Investigando un poco sobre la tradición de esta fiesta (no sea que algún iluminado me pregunte en clase y meta la pata) y asimilando algunas cuestiones que aparecen en varias de las entradas, me hace cuestionarme cómo una fiesta americana más se incorpora a nuestra rutina cultural. La verdad es que me genera cierta rabia que esto nos suceda continuamente, pero debe ser ley de vida...

Creo que este día es un momento muy atractivo para abordarlo en una clase. Ofrece muchas posibilidades de acción ya que puedes motivar mucho a los alumnos, porque viene acompañado de una decoración diferente, disfraces de todos los gustos, genera buen ambiente al hacer dinámicas diferentes, puedes trabajar la convivencia entre tu grupo de chicos y cantidad de talleres o manualidades que pueden ir complementándolo. Pero mi pregunta es... ¿qué aprenden los chicos al plantear este tema en una clase?

Después de esta pregunta, estoy convencido que saldrían miles de respuestas. Unos respondiendo con una planificación, una programación, contenidos, objetivos, competencias,... Otros argumentando que lo lúdico es importante dentro de un aula, o que "hay que fomentar la cohesión y crear momentos que generen buena convivencia",... Otros posiblemente porque les apetece plantearlo con una clase... Me "saturo" de pensar en los cientos de respuestas que me podría llevar, y ¿sabes lo bueno? Todas son válidas. No pretendo decir que es bueno o malo (estoy yo como para venir a dar lecciones de cómo hacer tal o cual). Simplemente que nos cuestionemos como docentes a qué se deben ciertas acciones dentro de un aula. Seguro que prácticamente todas entran dentro de un marco de aprendizaje, simplemente debemos ser conscientes de lo que hacemos y para qué planteamos eso, y lo más importante, que nuestros alumnos también lo sean.

Volviendo a la fiesta y al tema que quería tratar el "primo" de Raulkenstein (que se me ha ido un poco), me da rabia que las costumbres externas nos coman. Soy consciente que no debemos cerrar los ojos ni considerar que todo lo de fuera es bueno o es malo. Solo que lo pensemos antes de nada. Tenemos cientos de tradiciones propias, con un gran valor histórico elevado, un contexto cultural adecuado y con un gran desconocimiento por parte de los chicos que nos acompañan en nuestras aulas. ¿Tenemos que trabajar las que vienen de fuera? Pues también, pero sin perder de vista ni dejar de valorar lo que tenemos, que puede aportarnos un gran conocimiento.
Posiblemente, de primeras no tendría tanta aceptación entre nuestros alumnos (entiendo que disfrazarse de zombie tiene lo suyo), pero me parece tan vital conocer lo que nos rodean... ¿Os imagináis trabajar en puntos diferentes de España tradiciones culturales como la Feria de Abril, las Fallas o cualquiera de lo que celebramos? ¡Qué bien nos vendría conocer otras realidades con las que convivimos!


Después de divagar un poco y de hacer una reclamación sobre el “producto nacional”, no quería terminar esta publicación sin valorar positivamente la narración de Alejandrenkenstein. Te prometo que lo he intentado, hacer un microrrelato terrorífico (solo me convencía que me personaje de ficción era tan horrible como él), pero estoy falto de inspiración “literaria”. Espero poder encontrarlo de nuevo en los próximos artículos. Buen trabajo, compañero.